Este vídeo me ha hecho recordar cierta ocasión en la que estábamos tomando copas en cuadrilla, soltando salvajadas, guarradas varias y tal. En esto que una de las chicas se hace la escandalizada y suelta el típico Es que los hombres son todos iguales, tía! a lo que el Marcos, avispado él, responde: Qué va, están los que se quieren correr en vuestra cara y los que prefieren correrse en vuestras tetas.
¿Y si vuestra parienta es tan mojigata como nuestra Vane y no os deja lefarle la jeta? Entonces toca afinar la puntería y prepararse a pedir perdón:
que queréis que os diga, a mi me gusta el sexo, pero la mujer tendrá que querer lo que le hagas... no es un muñeca hinchable