A veces, yo que soy tan humana en todos los sentidos, también me da un calentón de miedo y sorprendo a mi novio haciéndole de todo lo que puedo, y más le vale a él responderme medianamente bien a mis requerimientos (lo hace, lo hace) o me podría llegar a sentir muy defraudada y enfadada.
El caso es que en esos momentos de tanta fogosidad soy capaz de olvidarme de que lo hago para calmar mis ansias de placer y me pongo, me pongo y se ve que él me nota tan deseosa que no es la primera vez que al poco tiempo se me corre en toda la boca (es que la chupo bien, dice) y yo me quedo esperando el orgasmo que tanto deseaba.
Menos mal que él sabe, pasados unos minutos, y ya con más tranquilidad por su parte darme ese orgasmo, a veces es durante el primero de mis asaltos, decide controlarme (me encanta) y hacer que aún desee más ese orgasmo y que lo tenga antes que él suyo (le divierte hacerme sufrir un poquito). Por eso comprendo al moreno que se abalanza como un poseso sobre la polla de su amigo sin darle tregua hasta que... lo ordeña con la boca sin que el otro, pobrecillo, pueda hacer prácticamente nada ¿alguna vez os pasó algo similar a esto que cuento y que podeis ver en este video?