Uno alucina con Japón, y sobre todo con los japoneses. Una tierra capaz de parir gente cabal y sensata, creadores de cosas realmente interesantes que brindaron a toda la humanidad y a la vez... ¿no os da la sensación de que en cada japonés hay un puñetero depravado? ¿o seremos los depravados nosotros que consumimos su porno con verdadera obsesión?
No, consumir no creo que sea la palabra adecuada, más bien lo vemos, por saber cual fue la última barbaridad en sexo que se les pasó por esas truculentas cabezas, y es que las tienen todas en sus hentai, animaciones 3D (como es este caso) e incluso en el porno real, con actores de carne y hueso.
Pornostars que más que adolescentes parecen niñas, luego está lo de los putos tentáculos (de donde habrán sacado esa idea de jovenzuelas folladas por tentáculos ¡Miriam, Dr. Young, ilustradnos por Dios!) colegialas, chicas que lloran, chicas que se escupen, zoofilia con animales raros, cantidades industriales de lefa... ¡joder! es que ya da hasta miedo toparse con un japonés en un callejón oscuro, empiezas a pensar que tiene la cabeza sexualmente perturbada y que además es un experto en karate y le pegas la vuelta al mundo corriendo.
En este video en animación 3D mezclan varias de estas perversiones tan suyas (y tan nuestras en algunos casos) lactofilia, adolescente criaja y llorona, trío, bondage, y... encima la zorrita está preñada. Me tragué el video hasta el final porque me imaginé que de pronto serían capaces de hacer al salir una criatura (a saber cual) del vientre de la chica chupando la pixelada polla del fulano. Todo se andará.
Pero hablando de perversiones y rarezas ¿se os ocurre algo que no hayais visto nunca en el porno y creais que podría hacerse un video sobre ello? ¿no lo han hecho los japoneses aún? ¿seguro?
el video super. la animacion es impresionante, ( odio eso de la pixelacion) para eso es para adultos para q no haya censura, por eso me estoy alejando de ver porno japones, la ipocrecia de censurar porno me molesta mucho.
Que quieres que te diga Dimas, a mi también me molesta que sean así, pero es su ley, no hay otra que aceptársela.