Como una reina en la noche de Navidad

Escrito por Miriam en HUMOR
24 de diciembre del 2010 a las 20:15

mama noel

 

Trabajando con mi novio hay dos polacos, jóvenes, altos, rubios, fuertes, con los ojos azules. Trabajan como soldadores, presumen de ser los mejores soldadores del mundo, y no se si lo son, pero los japoneses alucinan cuando radiografían sus piezas de lo bien que lo hacen, a veces, en verano, salen afuera del trabajo a refrescarse un poco (soldar da mucho calor) y allí se quedan, en camiseta de tirantes tomando una cerveza y fumando un cigarro, una gloria ver esos músculos brillantes de sudor.

 

Hay dos ecuatorianos trabajando también para nosotros, el día que se presentaron por todo curriculum dijeron que sabían "manejar con prudencia y que eran honrados" mi novio les contrató, morenos (es una envidia, no les hace falta ir a la playa), jóvenes también, no tan guapos como los polacos pero con algunos rasgos indios, con los rostros muy marcados, que los hacen realmente atractivos, además, son pura galantería señorita esto, señorita lo otro; tenga una silla, sientese señorita, y no, no lo hacen por sumisión, es pura educación, en España tuteamos muy fácil y alegremente, les dije mil veces que me tratasen de tu, pero como quien escucha llover.

 

Y después está el viejo capitán de la marina mercante que asesora a mi novio en cuestiones de nautica, 58 años muy bien llevados, flaco, enjuto, fibroso, con el rostro lleno de pliegues que le dan un aire así como de hombre duro, una gorra griega (me dijo él que eran griegas esas gorras tan típicas de los marineros) que tapa en parte su pelo blanco y una mirada... esos ojos tan azules en esa cara debería de estar prohibidos, perturban a las damas, para colmo, cuando te cuenta cosas de otros países, de viejas singladuras... tiene una voz que enamora.

 

Y ahí los tengo, mi novio decidió que como por unas u otras razones están solos en el mundo (un día os tengo que contar la historia del viejo capitán) o al menos en España podiamos pasar las navidades con ellos. Y ahí están, todos en nuestra casa preparando la cena de nochebuena, el viejo capitán estaba hablando con mi novio mientras éste asaba carne afuera pero se puso a podar los rosales de mi jardín alumbrandose con una linterna, los polacos preparando un brebaje que al parecer se bebe en su país en navidad (yo creo que es ponche de huevo... al estilo de estos dos, o sea, con mucho alcohol) y los ecuatorianos aparecieron con unos pollos que van a hacer al estilo de su país (espero que estén buenos, ya os contaré).

 

Y yo, pues bueno, yo escribiendo este post, iba a ayudar a los ecuatorianos en la cocina pero uno de ellos me agarró del brazo, me trajo para el salón y me dijo cariñosamente "señorita, usted no tiene que hacer nada, es la reina de la casa y las reinas no trabajan" (y yo casi me derrito). Iba a poner la mesa hace un momento pero aparecieron los dos polacos, que ya habían terminado el brebaje (está bueno, fui la catadora oficial), uno me obligó a sentarme de nuevo "tu no trabajar hoy, tu di donde están cosas nosotros ponemos mesa" y no se va a poner una a discutir con dos tipos con brazos como mi cintura ¿verdad?

 

Parece que la noche de navidad promete, no todos los días está una rodeada de tantos, tan guapos y tan buenos "sirvientes", cada uno con mil experiencias vividas y mil por contar y un olor en esta casa que presagia una cena muy sabrosa. Espero que tengais todos vosotros una noche de navidad que supere en bienestar y felicidad la mía con creces.

 

0
Comentarios para esta entrada:
 
Deja tu comentario
Tu Nombre
Tu email*
Tu Mensaje
Avísame por e-mail de nuevos comentarios a este post.
*Dato requerido, no sera publicado.
  • Procura escribir sin un exceso de faltas ortográficas , los comentarios que no cumplan estas normas serán rechazados. Revisa tu mensaje antes de enviarlo.
  • No se aceptaran comentarios que atenten al honor de las personas, racistas,insultantes, machistas ni similar.
  • Respeta y serás respetado.
Enlaza esta noticia en tu web