
No se si alguna vez os habeis fijado en los policías que hablan por la tele, parece que lo hacen igual que escriben sus informes técnicos: "a las catorce treinta horas de hoy procedimos a la detención..." y además están todos rígidos, muy tiesos y en su papel de no pronunciar ni una palabra más ni una menos. Ahora ya se va viendo menos esto, se ve que buscan a alguien con facilidad de palabra y lo nombran portavoz, así que lo hace con más soltura ante los medios de comunicación.
Pero aún sigue habiendo alguno que otro de los anteriores:
Carole Bildsten (foto superior, evidentemente) es una señora de 56 años que vive allá por Chicago y se ve que le da un poco de más a la botella (o al vaso, que viene a ser lo mismo) y tiene además el defecto de gustarle poco o nada pagar lo consumido en los bares de su barrio, así que claro, el propietario de uno de los bares la denunció por no haberle pagado unas consumiciones.
Así que al agente de la zona no le quedó otra que buscar a la Señora Bildsten y alla se fue a la casa de ella, la encontró de camino, que la buena mujer estaba ya medio durmiendo la mona sobre el cesped que había en cierta zona de una calle. Lógicamente le pidió cuentas por sus actos.
La señora Bildsten le dijo que se arrepentía de todo y le pidió al agente que la acompañase a su casa, que allí le daría el dinero que le debía al dueño del bar, así que allá se fueron el agente y esta buena mujer, sin problemas. Una vez en la casa la señora entró en la habitación a buscar el dinero en un cajón pero...
Salió armada con un "dispositivo claro y rígido para dar placer femenino" que sostuvo sobre su cabeza amenazando al agente. El policía actuó de forma rauda y veloz procediendo a inmovilizar a doña Bildsten y destruyendo el peligroso "dispositivo claro y rígido para dar placer femenino" Evidentemente detuvo a la agresora sobre la que posiblemente caiga todo el peso de la justicia.
Oye ¿no os gustaría a veces ser policías o jueces? es que con alguna gente, incluso comprendiendo su desgracia, tienes que partirte de risa. Y luego el cachondeo que se traerán entre los compañeros con estos casos tiene que ser para mear y no echar ni gota.
Por cierto, policías, muchas gracias por estar ahí cuando os necesitamos.