Admiro a tipos como mi novio, que no se rinden, que no echan la culpa de sus males a nadie (se la echan a si mismo ¿en que estoy fallando? o ¿como puedo mejorar? son sus preguntas) y le buscan mil vueltas a sus proyectos para mejorarlos y lograr que se vendan, para ser competitivos. Admiro a personas que cuando caen chuzos de punta en un sector, como el porno por ejemplo, apuestan valientemente por él con propuestas ingeniosas y no se lamentan en una esquina a ver si alguien les lleva la sopa boba.
Y aún más que todo esto admiro a los que son capaces de reirse de las adversidades sufridas e incluso van más lejos, nos hacen reir a los demás buscándoles el punto humorístico. El Humorista Miguel Gila fue una de esas personas, fusilado fallidamente en la Guerra Civil Española supo después de aquello dar lecciones riéndose, y buscando el punto humorístico, a semejante desgracia. Es más que posible que esta crisis que tanto nos preocupa hoy nos haga reir el día de mañana, no a todos claro, pero siempre se le sacará punta a los disparates y a las situaciones surrealistas que genera.
Me da pena ver como mucha gente pierde su empleo, otra lo mantiene a duras penas, otros ven mermados unos beneficios justos y no muy abundantes para seguir pagándole a sus trabajadores (si, hay gente buena, yo la conozco), me da pena ver los desaucios que sufre alguna gente y todo lo que estamos viviendo, quiero consolarme a veces con la idea de mi novio que piensa que la mayoría de esa gente es luchadora, que de un modo u otro saldrán adelante, quizás -dice- incluso mejor, las crisis y las desgracias aguzan el ingenio y la gente en situaciones extremas es capaz de discurrir cosas y ver negocios que ni se habían imaginado, negocios de subsistencia, pero que a veces pueden crecer y dar algo bueno, ojalá tenga razón.
De momento, y vuelvo al gran Miguel Gila, me quedo con este anuncio realizado para una firma de productos cárnicos en el que un buen grupo de humoristas se reunieron para enviarnos un mensaje positivo a través del gran maestro del humor: de las malas rachas se sale y llegas a reirte de ellas ¿nunca habeis tenido un percance grave del cual ahora os reís al acordaros? Pues eso. La positividad nunca viene mal ¿verdad? Para los que querais ver completo el monólogo de Gila que da pie a este anuncio homenaje lo podeis ver picando aquí.