¿A quién se le habrá ocurrido la idea de que a Papá Noel hay que dejarle una copita de algo para que deje los regalitos de rigor? No se en otros países, pero no me extrañaría que en Francia fuese de champán, en Italia de grappa, en Brasil Cachaça, en Escocia Whisky, Burbon en los EE. UU, en México una Coronita, en Venezuela una polar, y eso si no le dejan caña.
Ahora imaginaos esto país por país, casa por casa, el hombre, y eso que es grande fuerte y mágico, tiene que acabar un poco perturbado, por narices que se termina mal teniendo que beber tantísimo, no hay otra, lo malo es que hasta la fecha no había ningún documento gráfico viendolo llegar a su casa en Rovaniemi (Finlandia).
Ni lo habrá, porque no llegó a Rovaniemi el pobre Papá Noel, tuvo que parar en Alemania y tratar de alojarse en un hotel, así que dejó el reno y el trineo en el aparcamiento y se dispuso, eso si, con el trabajo cumplido, a dormir la mona antes de seguir viaje, es que el pobre ya no podía más. No le enseñeis este video a vuestros hijos perderían la ilusión.