
Eso de "¡tierra trágame!" seguro que lo dijo Crystal Defanti cuando se dio cuenta de hasta donde había metido la pata, que conste que lo hizo sin querer y como mucho se la podría acusar de "bastante despistada" pero es que la cosa tiene miga.
Crystal Defanti es profesora de primaria en la localidad de Elk Grove, en California, y para celebrar el fin de curso decidió obsequiar a todos sus alumnos con un video montado por ella en el que se deberían de haber visto los momentos más significativos a lo largo del año lectivo.
La profesora montó el video y le quedó muy simpático, pero... en ese momento no tenía un dvd virgen para hacer la copia correspondiente y llevarlo a algún sitio a que le hiciesen después las necesarias, así que cogió un dvd regrabable que tenía en casa, supuso ella que grabado con cualquier cosa.
El problema fue que no se paró a ver el resultado de su grabación, así que una vez que tenía todas las copias las entregó a los niños para que las viesen en compañía de sus papás para que juntos se riesen un poquito.
Y bueno, reirse no se rieron mucho, sobre todo, al aparecer de cuando en cuando, entre escenas de los infantes, otras más escabrosas: la profesora masturbandose.
Crystal Defanti, hasta la fecha, era considerada por los papás una de las mejores profesoras del centro, ahora... sabe dios lo que piensan. Ella trata de salir del paso lo mejor que puede. En cuanto el primer padre la llamó por teléfono para pedirle explicaciones tomó medidas.
Llamó a todos los padres explicandole lo sucedido, pidiendo disculpas y a la vez que destruyesen el video. En fin, pobre chica no quisiera yo estar en su pellejo, que ya me estoy imaginando a los padres pidiendo su crucifixión y a la vez, más de uno, guardando el dvd para cuando esté solo y aburrido en casa.
Yo no se lo que pensais vosotros, pero yo creo que deberían de disculparla, si es buena profesora un error lo comete cualquiera, tampoco lo hizo aposta, fue un mero despiste y al menos, hay que reconocérselo, fue valiente al llamar rápidamente a todos los padres y explicarles el problema.
Eso si, si yo fuese ella (no se cuantas copias habrá repartido, pero me imagino que muchas) casi que me iba de esa ciudad a otra, es que se tiene que pasar mucha verguenza en una situación así. Otras, por cosas más graves, ni disculpas piden.