
Duelo después de un baile de máscaras de Jean-Léon Gérôme
Salimos a dar una vuelta en moto con unos amigos, cae la tarde y de regreso paramos a tomar un café antes del volver cada uno a su casa, frente a la terraza de la cafetería, a poca distancia hay una discoteca muy popular entre la chavalería, de esas discotecas a las que van montones de quinceañeros deseosos de ser hombres y quinceañeras que piensan que parecerse a una mujer mayor es parecerse a la puta más descocada del burdel.
Al poco un grupo de jóvenes, chicos y chicas, salen con gran algarada de la discoteca, medio parecen salir ellos medio los sacan los porteros, las chicas parecen histéricas, unas gritan ¡ay que lo mata! las otras ¡qué lo mate! dos de los jóvenes se están dando una tunda a puñetazo limpio, los otros hacen corro y mantienen a otros a raya, no faltan móviles grabando el suceso, alguno mira preocupado, la mayoría se parte de la risa, los golpes son en serio.
La navaja brilla por unos segundos en la mano del que está llevando la peor parte, la navaja se abre, la navaja busca la carne del contrario rasgando el aire, no la encuentra, lo intenta de nuevo, el otro jóven salta hacia atrás, dos veces, busca en sus bolsillos, otra navaja se abre rápido y brilla al sol naranja que ya se pone, se enfrentan, se quedan quietos, estudiando por donde enviar la siguiente puñalada, ya no hay risas, las chicas gritan pidiendo auxilio. Uno de los chicos, que sangra por la boca vocifera ¡a mi novia tu no le llamas puta! después lanza una puñalada.
Un bastonazo la corta en el aire, comienzan a llover bastonazos muy contundentes para ambos contendientes, un señor con abrigo negro, sombrero y bigote blanco de esos con las puntas retorcidas que tiene aspecto de viejo coronel de artillería se metió en la contienda y sin despeinarse mucho está repartiendo bastonazos a diestro y siniestro, los jóvenes corren cada uno por su lado escapando de la tunda.
La policía hace acto de presencia, le preguntan al abuelo que sucede y sin perder la compostura señala a los dos jóvenes que aún andan por allí y sabe Dios donde escondieron ya las navajas: pues verán ustedes señores agentes, estos dos muchachos estaban aquí batiéndose en duelo...
Y yo que veo la escena desde la distancia me quedo pensando en "el duelo" ya que aunque la palabra suene antigua duelo era ¿si un hombre, aunque sea un niño, defiende hoy en día la honra de su dama como le llamaríamos? ¿caballero? ¿valiente? ¿bestia? ¿idiota? ¿delincuente? ¿qué haríais la mayoría si a la chica que está con vosotros la ofenden? ¿alguna chica a la que no le gustase que su honra fuese defendida hasta las últimas consecuencias por su pareja?