El arte de hacer negocios

Escrito por Miriam en NOTICIAS
01 de julio del 2009 a las 12:07

condones

Mucha gente que quiere trabajar por su cuenta abre un negocio, de cualquier tipo y después... no vende nada, se arruina o como poco tiene que cerrar. Después pasarán un tiempo preguntándose que fue lo que falló.

 

Pueden ser varias cosas: dar un producto que lo ofertan por todas partes, por ejemplo. La ciencia del comercio dice que el buen negocio se hace cuando llevas algo que se necesita a donde no lo hay. Algo así no hay que analizarlo mucho para comprobar que es cierto.

 

Pero también conviene ser espabilado y observador, un buen observador puede darse cuenta de que en ciertas sociedades hay quizás ciertos productos que se venderían bien pero... a la gente le da verguenza pedirlos a la luz del día, entre otra gente o a cara descubierta.

 

El comprar condones, aún hoy, en muchos sitios y a mucha gente le genera verguenza, o por su timidez viven un momento muy azaroso a la hora de hacerlo, cada vez menos, pero aún pasa, y hay sociedades en las que pasa con mucha frecuencia.

 

Por ejemplo en la turquia, allí el condón parece ser que sigue siendo tabú, así que un par de avispados negociantes se las ingeniaron para realizar la venta a domicilio por correo en discretos paquetitos y sin ninguna señal externa.

 

Empezaron el negocio hace cuatro meses y ya vendieron 30.000 unidades. Algunos turcos compran paquetes de doscientos "así tienen para todo el año" dicen los promotores del negocio.

 

Y a todo esto ¿a alguno de vosotros le da verguenza comprar condones? ¿alguno tuvo alguna anecdota simpática, o desagradable, al comprarlos en público? Yo puedo contar alguna de ambas en los comentarios, pero es que lo mío era un poco especial.

 

2
Comentarios para esta entrada:
 
Ángel dijo:
01 de julio del 2009 a las 12:21

Soy profesor de instituto desde hace 21 años. En mis primeros años como docente realicé un cursillo sobre Educación Sexual y luego di unas charlas a mis alumnos sobre el tema. El día que teníamos que hablar de anticoncepción fui a comprar condones para explicarles su uso. Antes de seguir hay que aclarar que hablamos de Marchena, un pueblo de la campiña sevillana, a finales de los 80. Para empezar pedí tres docenas de preservativos, cosa que llamó la atención. Y, como no era plan de que los pagara yo sino que tenía que hacerlo el instituto, le pedí la factura correspondiente al farmacéutico. Cara de póker. Cuando me preguntó a nombre de quién ponía dicha factura, contesté: "Instituto Isidro de Arcenegui". Nadie se puede imaginar la cara del boticario.

miriam dijo:
01 de julio del 2009 a las 19:31

Alucinante.

Yo me puedo imaginar más o menos la cara que puso. En una ocasión nos enteramos de que en un Carrefour había una oferta de condones (hace ya años) fuimos allí dos compañeras más y yo y los compramos ¡todos! no veas como se quedó el personal tanto del centro como la gente que había cerca de la caja.

Deja tu comentario
Tu Nombre
Tu email*
Tu Mensaje
Avísame por e-mail de nuevos comentarios a este post.
*Dato requerido, no sera publicado.
  • Procura escribir sin un exceso de faltas ortográficas , los comentarios que no cumplan estas normas serán rechazados. Revisa tu mensaje antes de enviarlo.
  • No se aceptaran comentarios que atenten al honor de las personas, racistas,insultantes, machistas ni similar.
  • Respeta y serás respetado.
Porniquetas: Condon, Tabu, Turquia, Negocio
Enlaza esta noticia en tu web