Somos una sociedad empeñadísima en poner etiquetas sexuales a todo el mundo: gay, lesbiana, homosexual, marica, bollera, tortillera, bisexuales, transexuales... etc. A nadie parece ocurrírsele que somos solo "humanos" y que en el género humano, por más que algunos se empeñen en no creerlo, cabe todo eso y posiblemente más.
Fijaos que cosas pasan: un señor que se llama Barry Watson un buen día se casó con Anne allá en Inglaterra, tiempo después ninguno de los dos lograba encontrar la felicidad, así que Anne, un poco harta, decidió separarse pensando que él le era infiel, en ese momento Barry se sincera, su interior es pura infelicidad y desasosiego ¡se siente mujer!
Y la buena de Anne conociendo ya la verdad, va y vuelve con él, pero además lo apoya, lo anima a cambiarse de sexo, le parece bien que pase a llamarse Jayne, y a ser feliz al lado de ella, y ahí están, recientemente renovaron sus votos de amor que se habían dado hace nueve años.
Ahora... ¿qué etiqueta le ponemos a ella? ¿es lesbiana? ¿es una mujer enamorada de otra mujer? ¿de un transexual? ¿es una marciana? en fin, absurdo lo de las etiquetas ¿verdad? ¿qué haríais vosotros/as si vuestra pareja os dice que se siente del sexo contrario y quiere cambiarse de sexo? ¿cual sería vuestra reacción?

Ahora y antes
Ya, ya se que suena trivial y quizás un pelín a cachondeo pero a mi lo que me daría rabia es que tras el cambio de sexo mi marido/esposa (o como querais llamarla) fuese... ¡más guapa que yo!