Y es que esta banda de sinverguenzas (y aclaro que no hablo del curita que se está jugando el tipo en un poblado perdido de Sierra Leona o que atiende como es debido a su parroquia, hablo de obispos para arriba) tienen más cara que espalda, ya solo con las meteduras de pata y barbaridades que cometieron a lo largo de la historia deberían, como poco, de ser un poco más comedidos cuando se sienten ofendidos, como más humildes, que al fin y al cabo de todo el daño que nos hicieron no les estamos devolviendo la media.
Y ya no hablemos de la que tienen ahora liada con los abusos a los crios en medio mundo y los que no se saben aún en el otro medio. Claro que ya puestos también podríamos hablar de aquellas monjas, ya tan olvidadas que fueron violadas por sacerdotes ¿seguirán con esa bonita costumbre algunos de ellos?
Lo descrito en el primer párrafo demuestra una ansia clarisima y notoria por ostentar el poder, para ejercerlo a ser posible con mano de hierro, lo segundo una sexualidad malsana, rayana en lo enfermizo, oculta si, pero no por ello en muchos casos prohibida y no solo por la religión.
Y cuando a un publicista (recordemos que la obligación del publicista es hacer que se hable cuanto más mejor del producto que expone) usa lo que podrían ser sus pecados veniales, los más veniales de todos, va el Vaticano y se rasga las vestiduras (los fariseos también lo hacían y Jesucristo los criticaba... por hipócritas).
Y alguno puede creer que el Vaticano ya no tiene ni poder para enfadarse, si lo tiene si, y convendría quitárselo totalmente cuanto antes, esta campaña publicitaria iba a iniciarse en Inglaterra (¡ojo! allí se supone que no manda el Vaticano, es la Iglesia Anglicana), las autoridades están pensandose muy seriamente prohibir la campaña con estas fotos, que queramos o no, guste o no, son una mera muestra del sexo más benévolo del sexo dentro de la igiesia ¿Por qué diablos tiene la sociedad que pedir perdón al Vaticano o a los religiosos cada vez que se nos ocurre algo y ellos todavía están sin pedir ni siquiera una mera disculpa por muchas (por alguna si, quinientos años después) de las atrocidades que hicieron?

Está claro que han conseguido lo que buscaban: Publicidad.
Eso si es cierto.
Seguro lo que jode es que uno de los sacerdotes que estaban por besarse era negro <.<