
Supogo que quien más quien menos habrá escuchado hablar de esa proverbial afición de los ingleses a los licores espirituosos a la hora de correrse una juerga, y que por lo que visto (y en España lo vemos bien) las inglesas cojean del mismo pie, así que las borracheras son sonadas (y típicas) y las consecuencias... bastante lamentables.
Es conocido también el número de inglesas violadas en lo más álgido de la efervescencia etílica, muchas veces por amigos o al menos conocidos, entre que ella no rige muy bien y la faltan fuerzas y él, que llevando la líbido acelerada por el alcohol no sabe parar cuando le dicen que no la violación se consuma, después se van llorando a comisaría todas desgarradas.
Así que la policía inglesa, a modo de "una prueba más" y para cazar antes al violador ha ideado un método que los delata solitos, cuando una chica se presenta en comisaría le preguntan si tiene el móvil del violador (a veces se lo intercambiaron un poco antes), así que le sugieren que le envíe un SMS preguntándole porque le hizo algo así, la chica lo hace y él responde "perdoname, no supe lo que hacía, yo no quería..." y cae como un pajarito en la trampa, ya no hacen falta muchas más pruebas, aunque las haya, para detenerlo y procesarlo.
Pero... y digo yo, sin querer echarle la culpa a la chica ni mucho menos ¿esto no se arreglaba dándole menos al bebercio al menos por parte de ellas? si, si, ya se que podemos hacer lo que nos de la gana y bla, bla, bla, pero siguiendo esa forma de pensar... bueno, también puedo meterme por un campo de minas, en la favela Rocinha y exigir mi derecho a ser respetada y que se salvaguarde mi vida, lo malo es que la otra parte no me hará mucho caso. No se, a lo mejor como no bebo no logro ponerme en el lugar de estas chicas que te encuentras durmiendo en un callejón con las bragas en los tobillos en algunos callejones perdidos de las zonas más turísticas de España. Creo que hay que pensar un poco antes de lamentar tras una sonora borrachera ¿o no?