
Un médico -pienso aunque no lo sea- creo que no es un autómata que deba de limitarse a escuchar las dolencias de cada paciente y recetar un fármaco determinado, creo que detrás de su oficio debe de haber algunas cosas más, virtudes como paciencia, don de gentes, sensibilidad, solidaridad, empatía... etc.
Menos aún son, o somos, autómatas los pacientes que nos acercamos a nuestro médico en busca de una cura, y supongo que además de una receta con el medicamento adecuado, unas palabras, una atención personalizada, que el paciénte se sienta bien, seguro, y como individuo, no como borrego, ayudan mucho en caso de enfermedad. Quizás detalles como estos son los que convierten en bueno o malo a un médico ¿no?
Y cierto es que cada paciente tiene sus particularidades, y no es lo mismo atender, en el caso de los ginecólogos, a una paciente heterosexual que a una lesbiana o bisexual, cada una necesitará quizás, además de una sensibilidad y atención determinadas, cosas distintas en sus tratamientos, incluso puede que derivándose de su actividad sexual cada una pueda presentar riesgos y patologías que no se asemejen.
Claro que para esto la paciente debe de ir al médico sin la verguenza, o peor aún, sin el temor, de explicarle su opción sexual, si al médico no le contamos la verdad de nuestras circunstancias apaga y vámonos ¿a quien se la vamos a contar? ¿al confesor? particularmente creo que es mejor decírsela al médico, al fin y al cabo si no nos gusta como nos trata podemos cambiar y es quien nos salva la vida. El confesor, y en ésto tengo mis dudas, como mucho nos garantiza que si morimos sin pecado iremos al cielo, cosa que como digo, está por ver.
Así que bien por las autoridades de Paraná, allá en la Argentina, que tuvieron la buena idea de realizar, para ginecólogos y obstetras, un curso de capacitación acerca de salud sexual y reproductiva en mujeres bisexuales y lesbianas, ojalá cunda el ejemplo a lo largo y ancho del mundo.
¿Siendo lesbianas, bisexuales u homosexuales varones tuvisteis alguna vez problemas con vuestro médico? ¿alguna vez no supieron atenderos? ¿fueron poco sensibles? ¿os daría verguenza contarle a un médico vuestra condición sexual de ser necesario o útil en vuestra curación?
de por si ser lesbiana sin usar la penetracion es un poco dificil ya q no todas usamos juguetes sexuales en la cama ir al ginecologo suele ser una locura...a veces se corre con suerte y no tienes q cambiar de ginecologo porq oye le explicas tu preferencia y lo entiende y minimo agarra el especulun mediano o pequeño..aunq la mayoria y hablo con la experiencia siente q son violadas cuando van al ginecologo y siente q te dejo el canal de panama entre las piernas..siempre es bueno hablar y decir lo q nos molesta...son medicos no adivinos...besos mirian