El reportaje de la revista XLSemanal (que no está o no veo en su web) habla sobre algunos pequeños derechos que van logrando las mujeres en Arabia Saudita, donde son prácticamente nulos, donde algo tan simple como conducir un coche las puede llevar a la carcel o a ser azotadas.
Y parece ser que la cosa se abre un poco, en breve al parecer podrán votar (supervisadas por sus "guardianes" ¡olé ahí! ¡democrácia, faltaría más!), conducir también les estará permitido en algunos casos, también estudian, a la mayoría no les sirve de gran cosa ya que no serán autorizadas a trabajar por sus "guardianes" y al parecer si eres mujer en Arabia Saudí necesitas autorización de tu "guardian" poco menos que para ir al retrete.
Y el "guardian" no es otro que un hombre lo más allegado posibie a la mujer en cuestión: el marido casi siempre, el padre o a falta de estos un hermano, y si no pues un tío, o un primo. Y una se queda pensando a lo bestia ¡pero que banda de hijos de mala madre! y pasa la hoja.

En la hoja siguiente se ve la imagen superior, como podeis ver en la imagen superior se ve a una doctora (la encontré en la web del New York Times), se llama Norah Al Malhooq, trabaja en el hospital Rey Faisal (¡se lo permite su guardian!) y no tiene que llevar pañuelo sobre la cabeza, ni burka, ni niqab ni nada, podría estar en cualquier hospital de un país como los nuestros, su trabajo, además, es el de supervisora y supervisa también el trabajo de los hombres.

Detrás de ella hay dos hombres que posan sonrientes, no la están vigilando, no son sus guardianes, son dos hombres, árabes si, pero a los que al parecer les importa un comino que ella vista como le de la gana, se les ve incluso sonrientes, son también trabajadores del hospital que están bajo sus órdenes, bajo la foto aclara que hay hombres que la aceptan tal como es y como viste. Sobre este párrafo podeis ver otra foto que encontré en la red en la que aparece esta doctora trabajando en el mentado hospital, también con hombres que no parecen horrorizados por como va ella vestida.
La bofetada an la cara y la vergüenza ajena viene en la siguiente foto que hay en el reporjate de XL El Semanal, se ve a una mujer, con su niqab negro, está sentada en cojines en el suelo, no se por qué, quizás el fotógrafo así lo quiso, me recuerda un poco a una cerda revolcándose en su piara, la foto de ella que veis abajo (no es la misma) la encontré también en la web del New York Times de llama Rowdha Yousef y no es la que aparece en el reportaje, y la tipa es nada más y nada menos que una mujer que ¡quiere que en ese lugar del mundo sigamos reprimidas a más no poder! Lidera una campaña cuyo lema es totalmente esclarecedor "Mi guardían sabe que es lo mejor para mi".
Muchas veces lo he pensado, por cosas que he visto y vivido incluso en mi propia familia, el machismo, a veces, no es culpa de los hombres, muchas veces las mujeres, que hemos llevado en gran parte el peso y la educación de los hijos, somos las que hemos generado e inculcado en gran medida ese machismo en ellos o las que hemos inculcado la sumisión en nosotras mismas, y por lo visto algunas, como la tal Rowdha Yousef se sienten encantadas de la vida haciéndolo ¿se puede ser más idiota? ¿alguien puede comprender que una mujer (o quien sea) se tire piedras de esa manera ya no en su tejado si no en su propia cabeza?
El machismo parece una enfermedad de las llamadas "ligadas al sexo": la padecen los hombres y la transmiten las mujeres.
Pues igual tienes razón Ángel. Gracias por tu aportación.
a veces pienso que la unica forma de hacer cumplir los derechos humanos es poniendole una bala en la cabeza