
Lucía Etxebarría encantada de haberse conocido
Nunca me cayó terriblemente bien Lucía Etxebarría, ni me gusta como escribe ni me gusta como suele pensar, pensamientos que suele verter en diversos medios de comunicación, en el de hoy, en la revista Magazine (lo siento, no hay enlace a su artículo) que acabo de leer está que se sale:
El artículo titulado "Fiestas y demás quebraderos de cabeza" nos cuenta las tribulaciones de dos amigas y ella misma en estos tiempos de dura crisis: el marido de su primera amiga fue despedido del trabajo, tuvo suerte, encontró otro, eso si peor pagado y en el cual trabaja más horas (¡Qué mala suerte! ¿verdad?).
Su otra amiga cambió de casa, tenía una anterior ya pagada, se metió en otra hipoteca para comprar la segunda y alquilando la primera pagaba la segunda, pero ¡oh desgracia! los inquilinos llevan ocho meses sin pagarle el alquiler y está la pobre en un sin vivir, además, los juzgados que no funcionan tienen ahí el caso de esta pobre muchacha estancado sin echar a los inquilinos que no pagan y ella, claro, sin cobrar su alquiler.
Pero la guinda la pone la misma Lucía Etxebarría: sus colaboraciones en prensa y conferencias (tengo que enterarme de cuando da una en mi ciudad, no me la quiero perder) se redujeron drásticamente, pero claro, no se le redujeron los gastos de luz, agua, comunidad colegio (de pago, supongo, los públicos no cuestan dinero, al menos no mucho), ropa, y... cagate lorito, ASISTENTA Y CANGUROS (en plural).
Después nos habla de su pasado pobre: actualmente no pide pasta en los restaurantes, aunque sea en una trattoría italiana, porque le recuerdan su pasado de escasez, con la dramática anecdota de que en ese pasado de penurias sin fin se le averió el secador de pelo, y como es asmática no podía salir de casa con el pelo mojado ya que se podía morir de una neumonía.
Sus tribulaciones me recordaron mucho a un programa de TV estúpido que vi hace poco, se llama "Mujeres ricas", en él salía una mujer multimillonaria discutiendo con su marido por si se compraba un cuadro de Miró o un visón de Elena Benaroch, y el esposo le decía que las dos cosas no podían ser, que había crisis, surrealismo total.
Se queja al final de que no sabe adaptarse, al parecer deduzco yo, a los tiempos de crisis ¿como con la que está cayendo puede alguien poner por escrito semejante sarta de estupideces sin que se le caiga la cara de verguenza? no se a vosotros, pero a mi estas niñas pijas adornadas con pañuelo palestino y que van de superenrolladas de la muerte me repatea el higado más que nada por la hipocresía que destilan.

Lucía Etxebarría vestida vestida de pobre y reivindicativa de toda cuanta causa exista y esté por existir.
Lo acabo de flipar con tu post, esta mujer es pa matarla, cómo se atreve a escribir un artículo así con la crisis que estamos viviendo en la cual millones de familias se han visto sin casa y siguiendo pagando la hipoteca. Que los comedores sociales no dan a basto y donde mucha gente que por verguenza no lo cuentan pero van a la Cruz Roja a pedir alimentos básicos para alimentar a sus hijos. Me indigna y encabrona ver gente así.
Y con respecto a la mierda de programa ese, justamente yo ví eso y cambie rápidamente de canal, lo peor y más triste es que a la peña le gusta ese programa por eso se sigue emitiendo. Así es la sociedad en la que vivimos, los ricos no tienen dinero Cash (como diría otra que tal anda, Carmen Lomana)y vuelven la cabeza antes esta situación y los demás sobrevivimos el problema tan grave. Y mira que me gustaban los libros de esta tía , desde luego no voy a ser yo la que se los vuelva a comprar.