
La Peregrina, la perla más valiosa del mundo y... con 500 años de historia.
Hoy permitidme que os cuente una historia que me fascinó bastante, espero que para algunos sea de interés, posiblemente la historia en sus inicios fue así:
Un buen día del año de Nuestro Señor de 1.570 (así lo contaban las viejas crónicas) un inocente indio kuna se sumerge una vez más en las cálidas aguas del mar Caribe que baña las costas de Panamá, el indio lleva toda la mañana sumergiendose en el mar para extraer unas bolitas blancas que se dan en algunas ostras. El indio alucina bastante, los españoles, recién llegados al continente, le cambian aquellas bolitas blancas por cosas, para él maravillosas, que traen aquellos, disque dioses, barbudos y capaces de dominar un extraño animal de cuatro patas que los hace correr a la velocidad del viento.
Nuestro kuna está contento, esa mañana encontró una de esas bolas blancas, esta vez con forma de lágrima y excepcionalmente grande ¡seguro que los hombres barbudos que llegaron del mar le dan algo bonito por ello! Cuando se la ofrece al primero de ellos que encuentra se muestra muy interesado precisamente en la perla grande con forma de lágrima pero no tiene nada que ofrecer a nuestro kuna, le ofrece cuentas de colores, un jubón, unas calzas pero nuestro indio, que es muy inocente (lamentablemente para él ¡que pena!) sabe que aquello vale más, así que decidido señala la espada de reglamento de nuestro soldado, el soldado español no lo piensa dos veces, con lo que el indio le va a entregar puede comprar diez o doce espadas, incluso mejores que aquella, solo tiene que sobornar debidamente al armero para que "la pérdida" de su arma sea silenciada y no tenga consecuencias.
El soldado, cuando se queda solo, se muestra feliz, hizo el mejor negocio de su vida hasta la fecha, raudo y veloz se dirige al contable de la corona que viajó con ellos, el contable la mira, hay ya unos precios estipulados, por calidad y peso, para las perlas, se la paga debidamente y nuestro soldado da saltos de alegría. La alegría dura poco en casa del pobre, y más aún si es aventurero, los licores, las putas que ya las hay, para eso fueron con ellos desde la metrópoli, y la desencuadernada hacen que pierda rápido un capital ganado demasiado fácilmente. El indio Kuna presume de espada con los suyos hasta que un español bebido y cabreado lo golpea de mala manera y se la quita.
Hasta aquí me lo imaginé de la mejor forma que pude, pero a partir de este momento la historia está muy documentada:
La gran perla con forma de lágrima viaja en una carabela hacia España y llega a la Casa de Indias de Sevilla, que es a donde llegaba todo lo importante que de América venía en aquellos años. En la Casa de Indias sevillana hay una subasta de tan valiosa joya y nuestro rey por aquel entonces, Felipe II puja la cantidad de 9.000 ducados y se la lleva. Desde ese momento la gran perla pasa a formar parte del tesoro de la corona de un imperio donde no se ponía el sol. En ese momento la perla es bautizada como "La Peregrina" pero no por viajera. En aquellos años se le decía "cosa peregrina" a algo raro, extraño, escaso, y una perla de aquel tamaño tenía todas esas cualidades.
La Peregrina es lucida en diversas ceremonias por reinas de España como Isabel Clara Eugenia (la luce en su frente), Margarita de Austria, Isabel de Borbón y María Luisa de Orleans, y no podía ser de otro modo, también fue inmortalizada mientras la lucían estas principales damas por los pinceles de Velazquez, se ve muy bien en el retrato de nuestro rey Felipe III (también la lucieron hombres, claro), colgada en la base del plumón que lleva en el lado derecho su sombrero.
España sufre la Invasión Francesa y ahí que a José I Bonaparte, puesto por Napoleón hasta que logramos echarlos, como rey de España, se le ocurre llevarse unas cuantas joyas y algunos cuadros de la corona Española a Francia y entre todo ese robo (dicen que quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón, no nos olvidemos del indio Kuna) va La Peregrina, que Jose I le regala a su esposa Julia Clary.
Dos años después de la independencia española de los franceses José Bonaparte se divorcia y se marcha a los EE.UU con su amante y... con La Peregrina (aquí creo que ya se ganó el nombre de peregrina tal y como lo entendemos hoy: viajera, pero aún le quedan viajes a La Peregrina) el Bonaparte regresa a Francia años después, vuelve con el la perla y en su testamento se la deja a Napoleón III.
Con Napoleón III la historia de La Peregrina se confunde un poco, parece ser que el hombre no andaba bien de capitales y la vende al inglés marqués de Abercorn que la tiene durante unos años, parece que su esposa la lució en alguna ocasión pero un buen día deciden venderla a una joyería londinense. El joyero, que conoce bien la historia de la gran perla, se la ofrece a nuestro rey Alfonso XIII para su compra, rey prudente Don Alfonso XIII, parece ser que no quiso hacer un dispendio con la que se avecinaba en Europa, y que no se sabía como podía afectarnos, declinó la oferta. La Peregrina es adquirida por un anónimo multimillonario norteamericano y ahí se le pierde la pista, pero...

En 1967 el actor Richard Burton, enamorado perdidamente de una de las diosas de Hollywood de aquel entonces, decide regalarsela para celebrar el 37 cumpleaños de la actriz, paga por ella 37.000 dólares (nuestro kuna allá en el cielo o se muere de la risa o se arrancó todo el cabello de la rabia). Bajo la supervisión de esta gran actriz la joyería Cartier de París diseña un collar de rubies y diamantes al que se incorpora la perla (fotografía superior). Esta actriz llega a aparecer en dos películas luciendo la gran perla, una es Ana de los mil días, una historia sobre Ana Bolena y la otra A Little Night Music.

Elizabeth Taylor luciendo La Peregrina en la película "Ana de los mil días"
Efectivamente, la gran perla estuvo en posesión de Elizabeth Taylor (se ve que Richard Burton era más elegante que José Bonaparte) hasta su fallecimiento. Estos días la gran perla (con sus rubies y diamantes alrededor) vuelve a estar en España, y es que los herederos de Elizabeth Taylor decidieron ponerla a la venta en una subasta que se celebrará en la Casa Christie's de Nueva York el 13 de Diciembre de este año.
O sea que si quereis pujar ya sabeis a donde teneis que acudir (¿quién pudiera verdad?) y que día, aquella tontería que a lo mejor un día de 1570 encontró un inocente indio kuna en el mar Caribe que baña Panamá, tendrá un precio de salida en la subasta podrá oscilar entre entre 1,4 millones y 2,2 millones de euros (el pobre kuna se muere de nuevo si lee esto) ¡Y eso que al parecer está defectuosa! Y es que según confiesa Elizabeth Taylor en sus memorias la perla se la mordisqueó una caniche que ella tuvo.
Hay por el mundo otras tres perlas peregrinas una sigue en la corona española (a veces la lució la Reina de España, foto inferior) y hay quien dice que la que está aquí es la aúténtica y no la de Elizabeth Taylor, los expertos en estas cosas lo niegan rotundamente, la auténtica es la de Elizabeth, la corona española calla ¿para que hablar? en las leyendas es bonito que haya dudas y zonas oscuras de misterio. También hay otras dos, más pequeñas y de más escaso valor allá por Rusia a las que llaman Pelegrinas.

Espero que la historia os haya gustado al menos un poquito, seguro que más de uno pensará como yo, que le encantaría comprar esa joya si pudiese (otros dirán que soy una materialista, pues igual si, defectos tengo a montones, no creo que este sea el más grave), pero claro, a la vez también pienso que es injusto que esta perla, cargada de historia, ande de mano en mano y de subasta en subasta, creo que esta perla, como muchas otras cosas que por el mundo andan "robadas legalmente" debería de estar bien custodiada en un museo para que todos pudiesemos tener la posibilidad de verla, en un museo de... Panamá concretamente ¿me equivoco? ¿quién creeis vosotros que debería de tener la perla? ¿Panamá? ¿la corona Española o España? ¿quien más pueda pagar por ella?
Me parece muy bien dicho...un tesoro de Panamá.... y que deberia estar aca en el corazón de las Americas.....
Muchas gracias por leerme Cb. Así lo creo yo también, en un museo de Panamá es donde mejor podría estar La Peregrina, y sería muy elegante que España, Francia e incluso los herederos de Elizabeth Taylor colaborasen en ellos ¿algún día pasará algo así? lo dudo mucho.