
Cuando se trabaja en una publicación, sea en papel o en Internet, hay que tener un extremado cuidado con eso de herir sensibilidades (o si se hieren hay que asumir las consecuencias), en Internet no tanto, pero en la prensa de papel, que vive de la publicidad, los anunciantes puede retirar su publicidad rápidamente si ven que la publicación, de algún modo y a lo mejor sin pretenderlo, ofende a algún sector amplio de la población.
No es que la prensa esté siempre "vendida" a poderes, muchas veces, y lógicamente, está "vendida" a sus anunciantes de modo que si yo tengo una revista y se me ocurre hacer un mal reportaje sobre, un suponer, los vascos, a lo mejor pierdo a un montón de anunciantes que pretenden vender allí sus productos.
Ya no digamos si se me ocurre ofender la moral, que en esto hablamos ya de todo el mundo, no solo de un país o un ente concreto, no es lo mismo hablar mal de la corona de España o de la religión Católica, que son entes más o menos abstractos que rozar la pedofilia con unas fotos en un número de una revista.
Y eso fue lo que hizo la prestigiosa revista francesa Vogue, fotografiar a tres niñitas de siete años vestidas de adultas, con complementos y vestidos de las grandes firmas de moda no fue la mejor idea que tuvieron, la verdad, no se en que estaban pensando los fotógrafos, la dirección de la revista, los maquetadores, en fin, todo el personal que tiene algo que ver en ello.
Y es que no es lo mismo, por mucho que a lo mejor en sus cabezas lo pretendan, fotografiar a unas niñas con ropas infantiles para un catálogo de moda, incluso para un reportaje, que vestirlas de señoras mayores de modo tal, que la verdad, las nenas parecen putas de lujo (cabreadas, además).
Ahora claro, ruedan cabezas, de momento la de la directora de la publicación (lo disimulan un poquito), pero hay unas que nunca rodarán, y no se vosotros lo que pensais, pero a lo mejor una pequeña multa, para que sirva de escarmiento a otros no les vendría mal, tanto a la revista como... a los padres de las niñas ¿en que estaban pensando los papas de estas criaturas cuando permitieron que les hiciesen este tipo de fotografías?
Ya os hablé en cierta ocasión de una web polaca, así que no me volveré a extender en ello, podeis leerlo picando aquí ¿Alguien cree que unos padres así merecen algún pequeño escarmiento o mientras los padres lo autoricen las niñas (o niños) pueden aparecer de cualquier manera en una publicación? ¿qué pensais vosotros?
Evidentemente en esta página no pongo fotos de ninguna de esas crías fotografiadas por Vogue, las podeis ver en los enlaces que linkan periodicos que las publican (aquí una en gran tamaño), cosa que, la verdad, no se yo si será también muy ética, pero ahí están, yo no puedo evitarlo.