Los gobiernos europeos, para mi forma de pensar, están un pelín en la inopia con eso de intentar aceptar a los inmigrantes árabes tal como son, con su cultura, religión, leyes, etc. Me da que estamos siendo demasiado tolerantes con ellos y por causa de esa tolerancia, absurda, esos inmigrantes se crecen, a veces demasiado, conculcan no pocas veces la ley reiteradamente y nuestros gobiernos les dan sopitas para que no se enfaden mucho.
El no tener unas leyes claras y concisas de lo que puede y no puede hacer un musulman en Europa hace que muchos de ellos, si bien no lo van contando por ahí, hagan cosas que están prohibidas, pactan matrimonios, llevan a sus hijas a sus países a ser ablacionadas, crean bares con separación de sexos o, consiguen que un gobierno como el inglés permita que ciertos delitos leves se juzquen conforme a la sharia.
Lejos los musulmanes de conformarse con esto toman el brazo por la mano y lo quieren todo, así que no son raros por estos pagos partidos políticos u organizaciones islamicas que solicitan como si fuese lo más normal del mundo, aulas divididas por sexos, segregación de mujeres y hombres en playas o piscinas y barbaridades semejantes.
Nosotros, los ciudadanos normales y corrientes, vemos todo esto y vemos también, lógicamente, lo que hacen nuestros gobiernos para evitarlo: mirar para otro lado, legislar cuando es tarde y hacerlo mal, no expulsar rápidamente a ciertos personajes que incumplen la ley de forma reiterada, en definitiva, no hacen prácticamente nada, y el problema crece.
Así que para mi nada tiene de extraño lo que ocurre en Suiza, país tranquilo donde los haya pero con muchisima inmigración de origen árabe: el Partido Popular Suizo que tiene en la actualidad 64 escaños en la Asamblea General Suiza y fue votado mayoritariamente en las últimas elecciones. Es un partido de esos que llaman ultraconservadores y gana votantes día a día.
La última que montaron los del SVP, que son las siglas de este partido en alemán fue publicar un cartel con la imagen que veis abajo: a la izquierda según mirais se ve lo que sería la Suiza actual y a la derecha lo que será la Suiza dentro de veinte años, según ellos.

Aparte del escándalo que se montó por el corte xenofobo de la foto la cosa tiene algo más de miga, resulta que la imagen de la izquierda, la de las cuatro chicas desnudas, es robada, y se la robaron descaradamente a un fotógrafo porno erótico, nada más y menos que a Peterr Hegre.
Llama la atención que los políticos que no hacen nada para pararle los pies a ciertos islamistas (habrá gente buena también, digo yo), son los que más se echan las manos a la cabeza cuando un partido como el SPV hace estas cosas ¡Qué esperan! quien tiene culo tiene miedo, y la gente se asusta con ciertas conductas de la comunidad islámica, es lógico que busquen partidos que prometan leyes que protejan lo que tanto nos costó ganar, que no lo olvidemos, se llama LIBERTAD y la pierden quienes no pelean por ella todos los días ¿o no?