No se ahora mismo de que fecha data la primera normativa de seguridad laboral, pero seguro que antes de ella, en algún lugar del mundo, ya hubo un minero o un albañil, que tras un susto optó por ponerse un casco, después vino el resto.
Y resulta que en la mayoría de los países civilizados a la mínima que montes una empresa que tenga actividad manual o que realice actividades que puedan suponer un mínimo riesgo para la salud allí tienes a un inspector mirando con lupa si está todo correcto y buscando fallos hasta donde no hay, y agradecidos tenemos que estar, que lo cierto es que nunca se sabe lo que puede pasar.
Y la cosa es que ahí está la industria del porno, que básicamente se dedica al folleteo, con todas las enfermedades de transmisión sexual que ello conlleva, que aún a día de hoy en muchos casos no usan condón.
Dicen, cuentan, que en algunos países obligan a hacerse analíticas a los actores con un tiempo de antelación y todo eso, cosa que está muy bien pero... ¿y si un actor o actriz se contagió de algo por la mañana y a la tarde toca trabajar follando? ¿qué ocurre?
Y no es que yo quiera obligar a que los actores usen preservativo, que me da igual, allá cada quien con su salud (aunque por dar ejemplo no estaría mal tampoco que lo usasen), pero si me llama mucho la atención que con el riesgo que entraña el sexo, con todas las campañas mediaticas que se realizan para concienciarnos del uso del preservativo, del sexo seguro, etc. a ellos apenas se les exija nada.
Recientemente el Consejo de Seguridad Laboral de California votó ayer en favor de estudiar de manera más profunda una propuesta que exigiría que los actores de películas pornográficas utilicen condones durante las escenas de sexo.
Y me pregunto yo ¿a estas alturas tienen que estudiar esto de manera más profunda? ¿que parte de que si follas sin condón te puedes contagiar o contagiar a otros de algo no entenderán estos señores?