Que ya lo dije aquí un montón de veces y lo seguiré diciendo: si los que mandan pierden la verguenza los mandados pierden el respeto. Lo decían nuestros antepasados, pero es un dicho muy válido en la actualidad para cualquier autoridad ¿os imaginais a un policía borrachuzo llamando la atención a un transeunte por conducir borracho? quedaría ridículo ¿verdad?
Pues lo mismo pasa si en esos videos tan de moda que hay ahora, donde una actriz porno va por la calle provocando y divirtiendo al personal, ellos, lejos de mantener la compostura se ponen a toquetearla y a seguirle el juego ¿qué pensarán y como reaccionarán el resto de viandantes ante semejante acto?
En Los Angeles (EE.UU) una actriz porno rodaba un video en el que visitaba (o provocaba) a diversos trabajadores que se encontraba por una calle, unos de esos trabajadores fueron dos policías de tráfico que ni cortos ni perezosos le pusieron a juerguear con ella llegando a meterla en el coche patrulla y todo. Resultado: ahora se enfrentan a un proceso disciplinario que posiblemente de como resultado el despido de ambos del cuerpo policial de la ciudad ¿mereció la pena la "fiesta"?
¿Es excesivo o es justo despedir a dos policías que hacen esto? a vuestra justa decisión lo dejo, aunque a mi me parece un tanto... excesivo, con unos días de empleo y sueldo o alguna sanción similar creo que ya irían bien escarmentados, vosotros direis. Aquí os dejo los hechos para que los juzqueis: