
Biblioteca pública de la ciudad de Nueva York.
Pues resulta que la chavalería neoyorkina está de enhorabuena, ahora ya no tienen que ver porno en Internet a escondidas o guardar en algún escondrijo la revistilla porno que llegó a ellos sabe dios como, con ir a la biblioteca de la ciudad y conectarse a internet podrán ver todo el porno que deseen.
Ahí andaban debatiendo del asunto las autoridades, si dejar pleno y libre acceso a Internet en los ordenadores de la biblioteca pública neoyorkina o filtrar el porno como se hace en casi todas las bibliotecas públicas del mundo y en otros lugares como institutos y universidades.
Al final vencieron los que propugnaban el acceso libre, y vencieron porque se acogieron a la Primera Enmienda de la constitución de los EE.UU, que es esa que habla de la sacrosanta libertad de expresión. Y no es mala cosa en absoluto que ese derecho tenga tan buenos adalides y defensores pero...
A lo mejor hay que tener en cuenta que la Libertad de Expresión no puede ser aplicada de igual manera para todos, me explico: ¿si mañana hay una conferencia en la ciudad de cualquiera de nosotros de Nacho Vidal, por ejemplo, explicando los entresijos del cine porno, dejaríamos que fuesen con nosotros nuestros hijos de quince años a ella? yo creo que pocos lo harían, y es que hay cosas que, libertad de expresión aparte, y sin menoscabo de ella, están catalogadas por obvias razones de peso para según que edades.
Claro que también se puede decir que la biblioteca es pública, y el porno, queramos que no, no deja de ser una manifestación cultural de nuestro tiempo, y que a esa biblioteca van adultos pero, no se ¿costaría mucho poner unos ordenadores para los menores con el porno filtrado?
Y por último, la verdad, no es lo mismo ir a esa biblioteca y consultar la página de la Wikipedia sobre pornografía que dedicarse a ver los muchos videos porno que hay en esta página, ésto último más que cultura es algo lúdico y no se yo si es lícito gastarse dinero de los contribuyentes en que cualquiera pueda ver porno gratis ¿o si? ¿es lógico que una persona que carece de dinero para conectarse a Internet pueda acudir a la biblioteca pública para ver porno? ¿qué pensais vosotros de todo esto?
Pues yo no estoy de acuerdo, todo tiene su tiempo y su lugar, se supone que a la biblioteca van menores de edad y también se supone que a la biblioteca se va a estudiar o buscar información cultural.
Ahora, hablando un poco fuera de tema, por ley está prohibido que los menores de edad vean porno, hoy en día soy mayor de edad, tengo 22 años, pero vi mi primera película porno (porno no es la palabra sino erótica, son de esas películas que muestran los senos y el culete pero no los genitales) a los 12 años, y no soy ningún enfermo sexual, todo tiene que ver con la madurez, no todos somos iguales ni maduramos de la misma forma, unos más temprano que otros, quizás sería un poco hipócrita de mi parte por lo que acabo de contar pero entiendo que en general esa prohibición está muy bien, pues lo que busca es no dañar la conducta del adolescente que quizás no esté preparado para ello, pero realmente el menor que desee ver porno no tiene mayores obstáculos para hacerlo pues en las páginas de internet el menor dirá que es mayor de 18 y entra, en la tv puede ver películas eróticas, pero si se queda despierto después de las 12, 1 o 2 am es muy probable que se encuentre con alguna que otra película de ese tipo.
Ojo en el énfasis que hago, puede pero no debe.
Se entiende perfectamente lo que quieres decir Gar. Y tienes toda la razón del mundo, que quien más quien menos hayamos visto porno siendo menores de edad no quiere decir que eso sea lo mejor que puede suceder.