
Cuando yo era muy pequeña, lo recuerdo bien, en cierta fiesta de un pequeño pueblo había un vendedor de cosas muy raras, hablaba como una locomotora desde lo alto de la parte de atrás de un pequeño camión, la cosa es que vendía una manta y con la manta regalaba tres o cuatro cosas, me acuerdo del "pelapatatas milagroso" del resto no.
Lo gracioso es que a aquel hombre lo escuchaba bastante gente y yo por unos instantes me quedé fascinada con aquellas tonterías, en mi inocencia hasta le pregunté a mi padre porque no compraba todo aquello, era una ganga y parecía buenísimo, mi padre, sobrio como suele ser aquel día sonrió, me agarró de la mano y me dijo "hija, nadie da duros a cuatro pesetas".
No hizo falta mucho tiempo para que me diese cuenta de a que se refería mi padre, un familiar había comprado aquello: la manta en cuanto se lavó dejó de abrigar, el pelapatatas milagroso peló dos patatas y así los cuatro cachivaches que venían "de regalo" con la manta, fallaron todos.
A pesar de aquello vi al charlatán de feria más veces por fiestas de la zona, vendiendo siempre los productos más inverosímiles con la retórica más fascinante: crecepelo, la exprimidora de zumo que sacaba más zumo que otras, la bombilla que no se fundía... todo siempre muy barato y con un buen montón de regalos añadidos, lo curioso es que mucha gente te decía que todo aquello era pura porquería, pero a la vez al hombre nunca le faltaba gente escuchando y compradores.
Hoy vi de reojo un mitin en la TV de un bar, creo que era de un sindicato pero no me dio tiempo a ver cual era ni donde, si que era en un polideportivo o similar, el sindicalista, político al fin y al cabo, hablaba sin parar y... allí había una muchedumbre, le aplaudían y todo. Me acordé del charlatán de feria y de aquel grupo que siempre escuchaba su discurso y muchos terminaban comprándole el producto.
Me puse a pensar en como van las cosas: hay una quiebra del sistema porque los bancos dieron duros a cuatro pesetas y los gobiernos ayudan a esos irresponsables sin pedirles cuentas, las grandes multinacionales ganan dinero a espuertas y los gobiernos les regalan suelo para que monten sus empress, además de que les permiten tener a sus empleados con el mínimo sueldo posible, al que se trabaja una pequeña empresa lo crucifican a impuestos. Los sindicatos se sientan a negociar con el gobierno de turno que les explica como va a joder a los trabajadores (más aún) no dicen esta boca es mía y después hacen una huelga general, a toro pasado dan capotazos, y todo va así.
Charlatanes, embaucadores, que no gobiernan, solo obedecen a sus amos, la mano que les llena la tripa a base de créditos que no devuelven para ganar elecciones, la gran banca y las grandes multinacionales los tienen agarrados por los huevos y si se menean pierden la poltrona. Jodido: Don Pueblo.
Y siempre es así, no hay políticos mejores ni peores, todos son de la misma catadura moral, ignorantes y arrogantes a más no poder, los sindicatos y sindicalistas tres cuartos de lo mismo. No se a vosotros lo que os parece pero a mi, los políticos en general hace tiempo que me dan mucho asco, los que van entusiasmados a sus mítines, a escucharlos arrobados y a corear sus consignas ultimamente me dan mucha pena.
Es como el toro que en la suerte (mala) de matar entra al trapo pensando que el poder lo tiene él (la democracia es el gobierno del pueblo, dicen) y se encuentra con cinco palmos de hierro desgarrándole las visceras ¿como podemos ser tan bobos? ¿como puede haber gente que a estas alturas y con lo que se les ve el plumero aún crea en los políticos? La verdad, yo no le encuentro explicación ¿vosotros?