
Para poneros en situación tengo que recordaros lo que pasó el otro día, cuando Lia me masturbó en la playa. Ahora ya sabeis que una señora que estaba allí y con la que fantasee pudo darse cuenta del detalle. Vale, pues no es que pudiese, se dio cuenta perfectamente.
Hoy volví, yo sola al mismo lugar, allí estaba ella, leyendo un libro y tomando el sol boca abajo, la vi porque en un momento dado miró hacia donde mi, así que me lo puso fácil, le sonreí y la saludé con la mano, ella correspondió. Como quien no quiere la cosa me tumbé cerca de ella, a unos dos metros.
Comenzamos una conversación trivial sobre el calor que hacía y lo bien que se estaba allí, seguimos hablando de alguna que otra banalidad y se ve que no pudo resistirlo que terminó preguntandome por mi amiga. Le dije que no podía venir hoy. "Vaya, parece que lo pasais muy bien" -me dijo- Como era evidente a lo que se refería le pregunté si la habíamos molestado, casi se relame de gusto antes de responder "no, no, para nada, me gustó veros"
Le pregunté ya directamente si era lesbiana o bisex. Su vida es una desgracia: es lesbiana al cien por cien, pero por los convencionalismos familiares-religioso-sociales se casó con un señor. El señor está podrido de pasta y la tiene como una reina, pero... le da asco follar con él y tiene que aguantarlo "menos mal que solo es de cuando en cuando". El resto del tiempo busca algún que otro "rollo" por ahí, pero tiene miedo. En dos ocasiones se enamoraron de ella y tuvo serios problemas para que su marido y familia no se enterasen del asunto.
Le pregunté si podía acercarme, la advertí que yo no me iba a enamorar, que lo mio era puro vicio. Me acerqué y mientras le estaba contando la parte que yo quería de mi vida, disimulada y rápidamente le lamí un pezón, sabía a sal. Lo vi con mis propios ojos claramente, toda su piel morena se erizó, excitada.
-No, aquí no, mejor quedamos en otro momento, tengo un apartamento al que podemos ir y estar tranquilas un buen rato.
Me pegué más a ella y le pedí que se pusiese boca abajo, sonrió, le pedí que me mirase mientras comenzaba a meter mi mano bajo su vientre, mientras comenzaba a masturbarla despacito con mis dedos en su entrepierna. Mientras se corría acerqué mi cara a la suya, escondidas por nuestro pelo y por un bolso de mimbre, le di un beso ligero en sus labios, ella me dio toda su lengua.
En un apartamento esta señora será puro vicio. Ya lo vereis.
mmmmmmmmmm..... Q' bueno q' la encontraste de nuevo..... eso me calienta...... De imaginarme como le acariciabas la concha....... Besos Miriam...
Siempre me han calentado las lesbianas y las bi de hecho quiero pronto realizar una de mis fantasias que tu Mirian estas motivando.
que rico estar con dos les nunca lo he estado
Me encanta que os guste lo que a mi me gusta ;)