Los tres valencianos

Escrito por S@N en RELATOS
16 de enero del 2008 a las 00:00

LOS TRES VALENCIANOS

Desde hacia unos dias Ernesto se pasaba las horas muertas en el ordenador de su despacho. Me intrigaba porque siempre terminaba muy excitado sexualmente de aquellas cibersesiones.

Me llamaba y me hacia arrodillarme entre sus piernas solicitando los favores orales de su amantisima esposa.

Soy sumisa, muy sumisa a las peticiones de todo tipo de Ernesto, le adoro hasta el punto de que me considero incapaz de negarme a ninguna tropelia que se le pueda ocurrir, ademas la sumision que le profeso es para mi garantia de excitacion propia, me gusta ser sumisa y obediente y no poner pega alguna es lo que mas me pone.

Observaba todo el esplendor de su mastil, brioso y henchido y sin rechistar, obedecia y mis manos y mi lengua se entregaban con pasion ardorosa a satisfacer sus deseos, una vez tras otra, hasta hacer llegar su erupcion, blanca y caliente.

No puede aguantar muchas de aquellas ocasiones y, por fin, le pregunte que es lo que hacia en el ordenador que tan exageradamente enervaba sus instintos.

Se sincero conmigo y me conto que habia entrado en un chat de amistad y que estaba intercambiando vivencias y conversaciones de todo tipo. Me comento que habia mucho guarro intentando ligar con chicas y que la cam, era el medio por el que se mantenian una serie de relaciones sexuales entre los internautas.

Me confeso que el imaginarme delante de la cam exhibiendome ante otro le obsesionaba y que las imaginaciones que le invadian eran las responsables de sus erecciones.

Me declaro tambien, que le rondaba la idea de ponerme delante de la cam, bueno, mas bien de ponernos los dos y citar a aquellos caza cuerpos del ciberespacio con el fin de pasar un buen rato.

Ahora comenzaba a explicarme porque se habia gastado aquel dineral en actualizar su equipo informatico, le habian instalado hacia unos dias una pantalla enorme en su ordenador y una camara de esas ultramodernas, con mando a distancia y todo, ademas de unos bafles tambien nuevos y modernos.

Despues de la cena Ernesto me pidio que me vistiera de colegiala. Docil, subi a mi cuarto con la excitacion de la que sabe que viene algo nuevo, diferente y excitante.

Tengo para las ocasiones en las que le entra a mi esposo su vena infanticida una faldita a cuadros a medio muslo, unas manoletinas negras, calcetines blancos hasta la rodilla y una camisa blanca de botones. Segun me iba vistiendo de niña de instituto mi temperatura iba subiendo sin control.

Me hago las trenzas a los lados y apenas me maquillo, un pelin aqui y alla, en tonos pastel claro. Ademas, no me pongo el tipico tanga sino unas braguitas altas de algodon. He de confesaros que cuando me las puse mi coñito habia abandonado la aridez y desprendia ya los dulces efluvios del deseo.

Cuando baje desde el dormitorio por la escalera Ernesto me contemplaba desde abajo con una maravillosa sonrisa. Vamos al despacho me dijo, guiñandome el ojo, yo ya sabia que cuando Ernesto me guiña el ojo la cosa se pone caliente.

Lo tenia todo preparado. La sesion de Internet comenzada. La pagina del chat abierta. Y un monton de ventanitas indicaban que todos aquellos usuarios deseaban comunicarse con el.

Habia entrado en el chat con un nic atractivo para ellos, "profesor y alumna". Sus cuarenta y cuatro años contrastaban poderosamente con mi apariencia infantil y hacia totalmente creible el nic elegido.

Sientate en el sofa, me dijo. Segun lo hacia vi que la camara nueva me enfocaba directamente. El sofa estaba justamente detras de la mesa del ordenador y podia ver nitidamente la gran pantalla y lo que en ella se mostraba.

En las ventanas se podian leer las frases que los aspirantes a entrar en conversacion mostraban como argumentos para ser elegidos.

Algunos muy evidentes: -Tengo la polla dura para tu niña-

Otros casi poeticos: -Sere vuestro ujier del amor-

Para no aburriros, ocho o diez ventanas, algunas con un simple "hola".

Vi que las cerraba todas excepto una que debio gustarle. El nic que utilizaba era "los tres mosqueteros" y se presentaban de una forma clara y taxativa: Hola profe, somos tres amigos dispuestos a todo por tu alumna. Danos una oportunidad.

Os reproduzco el texto que origino la conversacion entre mi marido y los mosqueteros:

-De donde sois mosqueteros.

-De Valencia y vosotros?

-De Madrid.

-Teneis cam tu alumna y tu?

-Si, y vosotros?

-Por supuesto.

-Danos vuestro msn y nos vemos.

Ernesto les dio la direccion del msn que utilizaba para sus apaños y en pocos segundos salto un cuadro en la pantalla en la que los valencianos nos invitaban a incluirlos en la lista de contactos.

Ernesto acepto y la ventana del msn se abrio segundos mas tarde con las dos ventanitas de las respectivas camaras aun cerradas.

Yo estaba nerviosa, nunca habia utilizado el ordenador para aquellos menesteres y no sabia lo que me esperaba.

En el dialogo del msn lo primero que llego fue una invitacion para iniciar una video conferencia. Ernesto acepto y tras unos segundos con las camaras en negro, en la de ellos aparecieron los tres chicos. No tendrian mas de veinte o veintidos años. Uno de ellos tenia fuera su pene ya erecto, los otros dos se tocaban sobre los pantalones.

En la ventana mia salto mi imagen de colegiala, sentada buenacita en el sofa. Me resulto extraño verme reflejada en mi propia pantalla con aquel disfraz sensual y atractivo, pero me gusto.

De repente comenzaron a salir por los altavoces del equipo de Ernesto las voces de los chicos.

Joder como esta la alumnita. Dijo uno de ellos. Saludanos preciosidad.

Ernesto cogio el mando de la cam y lo dirigio a mi rostro pidiendome que les saludara.

Me sentia una putita espiada por cuatro hombres a la vez. Veia mi boquita en la pantalla. Puse en mis labios el gesto de dar un beso y luego los recorri con mi lengua, relamiendolos. En el otro lado de la linea se armo una algarabia y vi como los dos penes que permanecian enfundados, salieron briosos de su guarida.

Los tres chicos se la manoseaban a mi costa y yo me ponia histerica de excitacion y morbo.

Ellos no paraban de hacer indicaciones. Que te la chupe. Desnudala. Enseñanos tu coñito putita. Que guarra eres. Y otras mil ordenes e indicaciones.

Ernesto bajo el volumen del altavoz, puso el zoom de forma que se viese un primer plano del sofa casi entero y se acerco.

Dijo en voz alta, para que le oyesen los chicos valencianos, que habia sido mala, que no habia estudiado y que merecia unos azotes. Se sento a mi lado y me cogio del brazo dirigiendome hasta tumbarme sobre sus rodillas. Note la polla dura de mi esposo bajo mi peso y mi culo quedo en pompa, mirando a la cam.

Volvio a coger el mando de la cam e hizo zoom sobre mi culo, tapado aun por la faldita a cuadros. Dejo el mando en el sofa y comenzo a subir mi falda lentamente, descubriendo mis bragas de algodon a los ojos de aquellos jovenes salidos.

Como habia bajado el volumen de los altavoces sus palabras sonaban como susurros: Te vamos a follar puta, me voy a correr para ti cerda, quitale las bragas, que te la chupe.

Mientras, Ernesto iba bajando mis bragas, acariciando mi culito segun quedaba al descubierto y propinandole algun que otro azote que me volvia loca y me hacia perder el sentido.

De reojo pude observar la imagen que de mi tenian los chicos cuando Ernesto me bajo las bragas hasta medio muslo. Mi coñito depilado se veia con nitidez y entre azote y azote Ernesto metia en el uno de sus dedos.

En el culo. Se oyo como eco la voz de los tres. En el culo. En el culo.

Mi arete palpitaba. Ernesto llevo la camara a mi boca y me introdujo su dedo anular. Yo lo lami con excitacion, sacando la lengua para que la viesen, deleitandome en su degustacion. Embadurnandolo visiblemente con mi saliva. Y lo que me ponia mas cachonda era escuchar, seguir escuchando sus voces: Joder. Que guarra mas linda. Follatela. Dale a esa puta como se merece.

La polla de mi esposo palpitaba bajo mi vientre con vida propia. Le conozco y se que estaba a punto de eyacular. Tal era su frenesi.

Centro la imagen en mi culo de nuevo y separando con una mano mis esfericas mitades, hendio su dedo en mi pequeño y redondo agujero hasta el fondo.

Lo senti penetrar en mi oscuridad trasera y llenarla y moverse dentro mientras mi coñito no dejaba de licuar su añorado deseo. Yo miraba ladeando mi cara a la cam, con la boca abierta y los ojos entornados como una zorra experta.

Mi marido cambio de tercio. Me incorporo, me quito las bragas del todo y me sento entre sus piernas, de cara a la camara. Una de sus manos se dirigio bajo mi faldita de estudiando hacia mi coñito empapado y comenzo a jugar con sus labios y con su clitoris. Con la otra mano fue desabrochando los botones de mi camisa y dejo mis senos duros y grandes al aire para la total visualizacion de mi publico

Puta, que buena estas, vaya tetas, comeselas. Ellos no paraban ni de hablar ni de masturbarse frente a su cam. El meneo entrecortado de sus pollas por la velocidad de la conexion daba a la escena cierto toque de ensoñacion, de irrealidad.

Mi marido se tumbo en el sofa y extrajo su aparato, creo que nunca se lo habia visto asi.

 

  


Como castigo me la vas a comer. Me dijo en voz alta para que le oyesen bien.

Eso, eso, comesela putita. Sonaron disminuidos los gritos de aprobacion del otro lado.

Me levante y me quite la falda y la camisa. Solo me quedaban del disfraz de colegiala, las manoletinas y los calcetines blancos junto con las dos trenzas de niña buena. Puse una rodilla en el suelo y la otra sobre el sofa, enseñandoles mi coño abierto y me dedique a lamer la polla de Ernesto bien a la vista, con maestria. Lengua afuera y luego pene adentro, para sacarselo luego y volver a comermelo con glotoneria.

el jugaba con la cam y su zoom. Ahora mi boca comiendo el manjar, despues mi culo y mi coñito abiertos y mojados.

Me voy a correr, dijo uno de los chicos. Mi marido como un resorte me sento en el sofa con los pechos al aire y las piernas bien abiertas y me dijo: abre la boca cariño te lo voy a dejar todo en ella. Y comenzo sus postreros meneos, rapidos y ritmicos frente a mi cara.

Correte en la cara de la cerda, no en su boca, en sus tetas decia el otro.

Yo me dedique a tocarme el coñito jugando con mi clitoris. Sabia que mi orgasmo vendria junto con el de ellos.

No se quien termino antes. De verdad que no lo se. Todos nos sumergimos en una orgia de convulsiones y de semen. El de Ernesto me inundo la boca y las tetas recorriendome como un rio de lava blanca y espesa.

Vi sus manos, las de los chicos rebosantes de semen, segun tenia mi orgasmo, agrandado y amplificado al escucharlos gemir en sus espasmos.

Mi marido continuo chateando con ellos un rato mientras yo me iba al baño a limpiarme...

Hasta pronto.

 

Autor: Karol
Fuente: Todorelatos

 

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Comentarios para esta entrada:
 
cristian dijo:
10 de marzo del 2008 a las 02:37

sabes esta bien buena tu historia sabes a mi tambien me gustaria q isieras eso para mi

eduardo dijo:
14 de mayo del 2009 a las 06:14

sabes me encanta tu historia.. yo e pasado por eso del cibersexo pero nunca una cosa tan magestuosa como esa.. te felicito y espero que la allas pasado super rico... desiaria verte alguna ves..!!

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