
En mi ciudad hay un bar de lesbianas, única y exclusivamente para mujeres, los hombres tienen la entrada totalmente prohibida, así de tajante es la encargada, una especie de sargento de artillería-obeso-culturista y fea como el demonio, con los brazos llenos de tatuajes con calaveras, moto grande y una mala hostia que tira para atrás.
Un metro ochenta de alto y como un armario de ancha, según cuentan a más de un tío que pretendía entrar en el local lo dejó sentado en la puerta con la nariz sangrando. Yo voy a su local porque, a pesar de su presencia hay un ambiente agradable y el sitio es bonito.
Según me contó alguna butch que también va por allí esta buena señora bebe los vientos por la que suscribe (va a follar con ella su madre, por su aspecto no puede follar, seguro que me come frita o algo así), el caso es que yo finjo ser más o menos su amiga pero dejandole claro que no es mi tipo, me gustan las femmes.
Como buena machito que es tiene un ojo estupendo para elegir camareras. Su último fichaje (le duran poco, creo que las acosa) es una chica muy monina, diecinueve, tal vez veinte años, bajita y sin ser obesa tampoco es excesivamente delgada, tiene la carne suficiente y bien colocada para ser morbo puro, sobre todo cuando se pone algún top cortito.
Me gusta mucho la nena pero suelo ser discreta echando los tejos en según que casos, primero tanteo el terreno con paciencia. Hace cosa de un par de semanas, la camarera me presentó a su novia, otra chica muy similar en aspecto a ella. Me parecieron muy enamoradas así que desistí, no me gusta romper parejas.
Hoy fui por allí, la camarera estaba a sus labores y la encargada se puso a hablar conmigo, bruta que es me lo soltó a bocajarro:
-La nena está por ti
Sonreí
-¿como lo sabes? -pregunté-
-La otra noche, hablando con ella y su novia, estaban medio pedo y dijeron que les gustaría tener un rollo contigo
Vaya, vaya, Dios me libre del agua mansa, que de la brava me libro yo, dice mi abuelita, y por lo visto tiene razón. Cuando la camarera volvió a la barra di un poco de lado a la encargada, aprovechando que se iba a atender a alguien, conversé con la camarera y con lo sabido me lancé en plancha, con toda la artillería.
Quedé para salir con ella y su novia mañana. Cuando me fuí, la encargada salió afuera, encendió un cigarro mientras yo me montaba en el coche, se rascó la entrepierna al mejor estilo cutre-macho y dijo: "si vivieses conmigo de estas tendrías las que quisieses".
"Que te den por el culo con un obús" pensé mientras le sonreía y le decía de palabra que yo ya estaba enamorada de mi hombre "un hombre de verdad coño coño", seguí pensando. Y es que si quiero follar con un hombre busco a un hombre, si quiero follar con una transexual la busco y si quiero una chica igual. Lo que no quiero es una mujer, que parece un hombre, y que a lo peor... tiene ladillas.
El sábado os contaré como ha ido, espero que... fabulosamente bien ;)
Buen relato, spero ansiosa la continuacion ;)
Buen relato ... lo interesante será el encuentro, ojala lo leamos.
Espero que compartas conmigo, el siguiente capitulo de tu historia.
A la espera de la continuación....
Compartido está ;)
Me encanta, espero me avises cuando lo continues
Besitos
Ya lo continue, solo tienes que buscar un poquitín por fechas, está próximo. Te podría dar yo el enlace pero... así ves más cositas interesantes por la web, seguro que te gustarán.