Nena, abre la boca que me meo toda

Escrito por Miriam en RELATOS
13 de enero del 2011 a las 23:18

Una vez, al poco de empezar a putear en clubes de alterne un cliente me dijo que quería que yo le mease (a esta práctica se le llama lluvia dorada, por si alguien no lo sabe, su nombre técnico es urolagnia), una era medio inocente por aquel entonces y pensé que querría que le mease por todo el cuerpo, pero no, quería en la boca, a mi me daba cierto reparo aquello de mear por un señor pero bueno, me dije a mi misma "malo será" y fui con él.

 

Cuando llegué al cuarto ya la cosa empezó medio mal, el tipo cochino quería que lo mease en la cama, me costó hacerle entender que si lo hacía ahí o en el suelo iba a ser un poco desagradable, porque claro, lo normal era que mi orina cayese por la cama o por el suelo y eso... había que limpiarlo, y la mami del club se iba a ciscar en mis muertos más próximos, así que al final logré que se metiese en la ducha y allí me dispuse yo a mearle en la boca.

 

¡Que si quieres arroz Catalina! ¡ni una gotita me salía! y el tipo allí esperando con la boca abierta como un tiburón y los ojos, también muy abiertos, mirándome espectante. Llegado un punto reconocí que no podía (y además me estaba muriendo de verguenza con la luz encendida y todo eso, encima me veía en un espejo),  el tío se cabreó a base de bien, total, que le dije que le devolvería el dinero y que se buscase a otra, no había otra solución.

 

Menos mal que las mamis de los burdeles tienen soluciones para todo, así que cuando le fui con el cuento y con el cliente, ella, muy profesional, en su papel, le dijo que tranquilo, usted no se va de aquí sin que se tome unos buenos tragos de pis (le faltó decir "esta es una casa seria"). Me miró haciéndose la enfadada (era muy buena persona), me ordenó que bajase y que llamase a Deborah, que era una brasileña grandota que se pasaba la vida tomando Heinekens.

 

Yo tampoco sabía de las habilidades y placeres de Deborah, pero cuando le dije lo que había se puso más contenta que unas castañuelas, me agarró del brazo y me dijo "vente conmigo que yo te enseño a mear a un cabrón de estos" (yo creo que lo hacía en plan venganza).

 

Al hombre le dio hasta más morbo que yo mirase como lo meaban, volvió con su tontería de ser orinado en la cama o en el suelo pero la tal Deborah no era tan mirada como yo, lo agarró del brazo y lo metió casi a trompicones en la ducha y oye, en un plis plas el hombre estaba inundado de orina, tanta que casi se ahoga porque Deborah encima le agarraba con fuerza la cabeza y no se la dejaba sacar del sitio.

 

Deborah terminó de mearlo, y meó un mundo, y allí dejó al hombre diciendo que quería correrse (que claro, a todo esto ni había empezado a masturbarse, el animalito) Natalia le contestó "ah no, tu pagaste porque te mease y yo te mee, si quieres correrte lo haces con mi compañera y le pagas más".

 

El tipo, religiosamente y todo orinado, se fue a su cartera, trajo cincuenta euros para mi (de aquella se cobraba eso por un polvo normal, la lluvia dorada le había costado algo más), se apoyó en el lavabo y me dijo que lo pajease, Natalia, a lo bestia le llamó cerdo y lo metió en la ducha (y a todo esto el tipo disfrutaba eh, y pedía disculpas y cosas así) y le dijo que primero tenía que ducharse, que yo era muy delicada y no tenía porque tocar a un guarro como él todo meado (y yo pensando que aquel hombre se iba a cabrear y nos iba a dar problemas, pero no) todo esto además lo hacía en brasileño, con lo cual el hombre, de la misa, entendía media.

 

Total, se duchó, fuimos a la cama, le hice una mamada y se corrió en cosa de medio minuto, no mucho más, cuando terminamos salimos, hicimos cuentas con la mami, yo no había perdido, Deborah había ganado y el cliente salía dos minutos después de la habitación con una sonrisa de oreja a oreja todo feliz y dándonos las gracias.

 

Subí con algún hombre más a intentar mearlo, pero nada, un buen día comencé a decirles que yo no hacía eso, sin más (hay bastantes hombres a los que les gusta) menos aún, claro, con uno que quisiese mearme a mi, no me gusta eso para mi, cada cual a lo suyo pero la verdad... muy sano no lo veo yo, pero eso si, no deja de tener su gracia verlo, al menos para mi ¿a alguno de vosotros le gusta que lo meen, beber orines y cosas similares? ¿a que a alguno o a alguna si?

 

 

 

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Comentarios para esta entrada:
 
lokillo dijo:
15 de enero del 2011 a las 15:59

La verdad a mi no me importaria k me measen seria una experiencia nueva para mi

miriam dijo:
19 de enero del 2011 a las 04:11

Supongo que algo así no es difícil de conseguir, alguna podrá ;)

ernestofcb dijo:
24 de enero del 2011 a las 09:51

Pues que me measen en la boca la verdad no me gustaria nada.

Pero si estaria abierto a probar que me mearan en el pene o en el pecho

ricardo dijo:
15 de agosto del 2011 a las 03:33

bien chevere los cuentos

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