Y eso que la avise

Escrito por Miriam en RELATOS
11 de abril del 2011 a las 19:23

lesbianas amandose

 

Hace tiempo que la conozco, me gustó su sensualidad desde la primera vez que la vi en aquel bar, me gustó su cadencia, su parsimonia al hablar, incluso me gustaban sus icos tan propios de las colombianas "esperese un tantico que ahora le traigo", me encanto su melena negra con esa preciosa tez morena y sobre todo... me encantó su sinceridad.

 

Quizás por saberse en un país extranjero, en el que todos parecemos enfadados y poco amables, se abrió más a la persona que fue amable con ella cuando llegó a trabajar, quizás harta de la vida en un pequeño pueblito donde tenía que esconder casi todos sus sentimientos se abrió más a una casi desconocida en una ciudad grande, que no gran ciudad.

 

Y un día, entre Coronitas (a veces tomo alguna) y confidencias dejaba caer alguna fantasía con hombres, sus gustos, sus preferencias, como le gusta que la amen, y otro día a lo mejor también dejaba caer con lo que soñaba: el amor de un hombre bueno, y otro día, entre risas, dejó caer que había fantaseado alguna vez con mujeres, y yo le seguí la broma, y bromeando, aprovechando que era de noche y en la terraza de aquel bar solitario no había nada deposité un béso suave, cálido en los labios, y la miré, y se ruborizó, y se mordió el labio inferior azorada, y se quedó sin saber que decir y yo le pregunté si le gustaba y ella dijo que no le desagradaba, pero no retrocedió cuando le di el segundo beso, ni cuando metí mi lengua en su dulce boca, cuando deslicé mi lengua al interior de sus labios.

 

Y no insistí más, la dejé reposar su azoramiento, su confusión, solo le hice saber que no sucedía nada malo por que le gustase el beso de otra chica en los labios, y le advertí de que podrían gustarle otras cosas, le hice saber que posiblemente las desearía con el tiempo, porque a pesar de sus negativas y risas yo sentí como su cuerpo menudo pero perfecto se estremecía con mi beso y le dije que yo era un peligro para ella ¡puedes volverte lesbiana! y ella se rió graciosa, con esa sonrisa de cascabel, de suave llamador de ángeles.

 

Y ayer me pidió un pequeño favor, necesitaba un carro para llevar un objeto de una tienda a su pequeño apartamento y aunque el mio de maletero no es gran cosa servía, al fin y al cabo se trataba de una estantería empaquetada en caja plana que después hay que montar y bueno, vale, te acompaño y te ayudo a montarla.

 

Y le ayudé a montar la estantería, no fue difícil y sacó unos cafés para charlar un rato, y volvío a hablarme de sus sueños, de un novio que le falló como escopeta de feria, pensó que era bueno y era como todos, en cuanto se descuidó ella él ya andaba levantando otras faldas, y le dio rabia, y lloró, lloró en mi hombro, y acaricié su pelo que olía a la humedad de la selva, a rosas y a lavanda.

 

Y se secó los ojos con cuidado, y bromeó aún llorando, diciendo que cualquier día se hacía novia de otra mujer, que los hombres no merecían la pena, y yo, bromeando también, le dije que en su caso no sería difícil, se hizo la enfadada "no vayás a creer vos que soy lesbiana ni un tantico así!" dijo marcando con su pulgar sobre el índice una corta distancia, y yo le recordé que mis besos no le habían desagradado y ella dijo que eso era otra cosa, y se quedó callada, mirándome, y acerqué mis labios a lo suyos, y mi mano se deslizó por el sofá al encuentro de la de ella, y no rechazó ni lo uno ni lo otro.

 

Y me dejó hacer, y cuando se quiso dar cuenta su blusa estaba en el suelo y sus pechos, preciosos, redondos, turgentes, firmes, fuera del sujetador, y mi lengua los recorría, y mis dientes mordisqueaban con suavidad sus pezones, y ella decía no, no, no... con voz muy suave, pero se dejaba hacer, decía que no pero sus manos apretaban mi cabeza, acariciaban mi pelo y no impedían que yo desabrochase su pantalón, ni que lo bajase...

 

Y apretaron más sus manos mi cabeza cuando mi lengua jugueteaba en sus muslos, en esa parte interna, tan suave, y cuando mi lengua y mis labios llegaron a sus ingles apretaron aún más y cuando mis dedos pellizcaban con suavidad sus pezones la sentía gemir, hundí mi lengua en su sexo y los gemidos arreciaron, sentí que sus caderas se movían, tuve que asirlas con fuerza para poder seguir enterrando mi boca en su sexo hasta que sentí que sus jugos, sus fluidos, aumentaban, que mi boca se inundaba de ella.

 

Por un momento pensé en taparle la boca con mi mano, para que los vecinos no se escandalizasen, pero la dejé gritar, la dejé liberarse, solo traté de agarrar sus piernas con fuerza, abiertas, para yo seguir comiéndola hasta que sus contracciones fueron disminuyendo, hasta que sentí que la caricia de mi lengua era placenteramente molesta en su clítoris.

 

Y allí, en el sofá, con ella jadeante, repeté hacia arriba, para poner mi cabeza a la altura de la suya, la besé y la acaricié, la noté nerviosa, temblaba, parecía tan... vulnerable, le pregunté que le sucedía y quedamente rompió a llorar, suave, sorbiendo los mocos como las niñas pequeñas, con los ojos inundados de lágrimas.

 

-¿qué te pasa? -le pregunté y bromee- ¿tan mal lo hice?

negó con la cabeza, sonrió

-no, no es eso

-¿entonces?

me miró tímida

-estoy enamorada

-¿de quien? -pregunté con un nudo en el estómago-

-de ti, hace tiempo, desde el día aquel de los besos en el bar

 

Y entiende que vivo con mi novio, que lo quiero, que no lo voy a dejar pero... está enamorada, y dice que quiere tenerme para ella también, que no le importaría compartirme, y todo esto no lo exige, lo suplica ¿como le hago yo entender a esta chica que ella busca un amor puro y yo soy un saco de vicios? ¿como la puedo amar sin hacerle daño? He dicho sin hacerle daño, no vale el consejo de mi novio ¡hostia tía! ¡traela para casa que así follamos todos! aunque la verdad, tengo que reconocerlo, la idea de mi novio me da un rato largo de morbo pero... creo que a ella le haría daño.

 

6
Comentarios para esta entrada:
 
Carlos dijo:
14 de abril del 2011 a las 03:58

Este relato me ha dejado supercaliente......

miriam dijo:
15 de abril del 2011 a las 03:07

De lo cual me alegro muchisimo, eso creo que no es malo y tiene fácil solución ¿a que ya lo solucionaste?

Spartan dijo:
23 de abril del 2011 a las 23:35

Háblalo con ella, pero lo más probable es que lo mejor sea que no le dés esperanzas. Si te quiere, aunque diga que le da igual compartirte, tarde o temprano no querrá hacerlo, te querrá para ella tal y como te "tiene" tu novio. Siempre ocurre.

Por cierto, es un placer seguir tus entradas ;)

miriam dijo:
28 de abril del 2011 a las 00:11

Gracias Spartan por tu consejo y tus palabras, parece que se va arreglando y va comprendiendo las cosas.

Carolina dijo:
04 de mayo del 2011 a las 22:35

Vamos miriam! En tu corazón mujer, hay mucho amor para dar, y aúnque no pretendas dejar a tu novio, también puedes tener novia y hacerlos felices, nadie te lo impide.

Por tu relato se te nota que la quieres, incluso más de lo que piensas, pero a veces el negarse a querer le duele más al otro de lo que le puede doler sentirse engañado, no querido o ignorado.

Date la oportunidad, mujeres como tu y como ella, merecen amor y qué mejor qué darlo entre ustedes.

Antes,nunca habia escrito pero me encantan tus historias, tus relatos, tu forma de pensar, eres una mujer muy valiosa y toda una puta, como debe ser.

Saludos desde un lugar muy lejano, aquí en Colombia.

miriam dijo:
11 de mayo del 2011 a las 17:46

Me alegro de que te gusten mis historias y relatos Carolina y claro que puedo darle mucho amor (y se lo doy).

Pero el problema no soy yo, el problema es ella, creo que a la larga no entendería el tipo de amor que yo puedo darle y posiblemente pediría más exclusividad.

Un saludo para Colombia.

Deja tu comentario
Tu Nombre
Tu email*
Tu Mensaje
Avísame por e-mail de nuevos comentarios a este post.
*Dato requerido, no sera publicado.
  • Procura escribir sin un exceso de faltas ortográficas , los comentarios que no cumplan estas normas serán rechazados. Revisa tu mensaje antes de enviarlo.
  • No se aceptaran comentarios que atenten al honor de las personas, racistas,insultantes, machistas ni similar.
  • Respeta y serás respetado.
Enlaza esta noticia en tu web