Os contaba yo ayer un par de ejemplos de accidentes no muy graves que he visto por culpa del uso de grilletes a la hora de tener sexo usándolos. Cierto que son muy morbosos, como lo suele ser cualquier juego que implique que cualquiera de los participantes en un acto sexual esté atado o amordazado.
Así que mi idea no es, ni mucho menos, deciros que no jugueis con grilletes, somos mayorcitos y cada uno se supone que es responsable de sus actos y que usa la lógica y los conocimientos adecuados para ciertos juegos, pero evidentemente con algo metálico y que además se cierra o abre con llave pueden existir pequeños percances que complicarían de manera quizás un tanto escandalosa según y donde nos pille el placentero juego sexual.
Por eso se me ocurre que no es mala idea daros una alternativa para que estos juegos sean, si cabe, más seguros, de modo que un posible descuido, o incluso una negligencia, no nos pongan en un aprieto. Podría recomendaros el uso de cuerdas, pero estas conllevan, por su diametro, también ciertos pequeños peligros si no se saben usar como por ejemplo cortes de la circulación sanguinea, un nudo mal hecho que se torna corredizo (en el cuello, sería muy problemático), etc. etc. etc. Conviene recordar que el actor David Carradine falleció supuestamente como consecuencia de jugar con cuerdas durante un acto sexual.

Así que ahí va una idea para sustituir todo lo anterior por algo bastante más seguro y a la vez tanto o más morboso: las esposas de cuero, con hebillas al estilo de los cinturones (las hay incluso con velcros, más fáciles y rápidas aún de quitar en un momento dado), que pueden o no ir acompañadas de un collar, cadenas, cuerdas o similares. Difícilmente, teniendo los lógicos cuidados y precauciones puede haber un accidente con algo que ajustamos en un punto determinado y lo dejamos ahi cerrado, no va ni para atrás ni para adelante, nunca apretará de más (en una caida o resbalón por ejemplo) y además, llegado el caso la persona que las porta puede sacárselas fácilmente.
Una cuerda, por ejemplo, de este modo no ata la muñeca o cuello de la/el "sumisa/o" ata, a donde sea, el engarce que al efecto tienen este tipo de esposas. Imaginemos por un momento que la persona que hace de "Ama/o" en este tipo de juegos sufre, pongamos por caso, una lipotimia en un momento dado, se desmaya y cae al suelo, la persona atada no queda vendida ni en la necesidad de tener que gritar que la socorran, puede desatarse ella misma sin problemas y rápido, auxiliar a su pareja y llegado el caso avisar, sin escándalo de ningún tipo, a los servicios de emergencias.