
No cabe duda de que el tunning y la cosa de los coches tiene su puntillo sexual. Hace tiempo que observo algo, no es un comportamiento mayoritario en la población (¡menos mal!), son solo casos puntuales que tienen su punto simpático. Os hablaré de tres parejas que conozco. Si os fijais por las calles vereis que los dos primeros casos abundan bastante mientras que el tercero pasa desapercibido, sin embargo...
Pareja cincuentona, ambos divorciados, él posee un potentísimo Mercedes SLK. Él cuando se separó, tiró la casa por la ventana, se compró algunos trajes, va al gimnasio y al solarium, también se blanqueó los dientes y se compro el cochazo. Ella se tiño cien veces de rubia con el pelo liso hasta dar con el color adecuado, se puso en manos de un cirujano plástico que le hizo algunos arreglitos y de pasó, se colocó un piercing en el ombligo (que la hace mucho más joven, claro). Al coche no hay que tunearlo pero se tunean ellos para resultar más atractivos. Echan un polvete a la semana, a veces ni eso, casi siempre hay un mótivo para no echarlo. No hay jodienda fuera de la pareja.
Pareja de veinteañeros: ambos llenos de piercings y tatuajes, pelos con cortes y colores raros, él con el carnet recien sacado se compró un saxo de segunda mano que va tuneando a base de pegatinas, colgantes en el espejo, poliestireno expandido, piezas y pintura. El coche le costó seis mil euros y se gastó ya en tonterías casi otros seis mil (y lo que le queda). Ambos se pasan la vida discutiendo y entre discusión y discusión echan un polvo para pedirse perdón mutuamente. Su inseguridad y falta de pasta hacen que se tuneen ellos, el coche y menos mal que no se les ocurre tener un perro, lo tunearían también. No hay sexo fuera de la pareja.
Los normalitos: El médico, ella, a pesar de tener una buena carrera, no trabaja, se dedica a sus labores (y está encantada) el coche es un monovolumen, de calidad pero sin mayor mérito, ambos son muy normalitos vistiendo, en la vida se llevan maravillosamente bien, podrían ser una familia ejemplar, con sus niños y todo. follan casi a diario, él tiene algún escarceo fuera del matrimonio de cuando en cuando (se lo contó a mi novio) generalmente con compañeras de trabajo. Ella está muchas horas sola y en verano no, porque están los nenes, pero en invierno... tiene agenda de amantes, les da cita y todo.
¡Hola Miriam!
Yo antes solía visitar esta página solamente para incurrir en el pecado de Onán, pero ahora vengo casi exclusivamente para leer tus excelentes y muy graciosos artículos.
Sigue así, que entre polvillos y risillas, mucho más llevadera se nos hace la vida.
Te lo agradezco mucho Amadís, pero una cosa no quita la otra, siempre se puede cometer el pecado de Onán y leer lo que escribo si te gusta ¿no?