
Pasé la Semana Santa en una bucólica casita rural francesa, y todo muy bonito aunque el tiempo no acompañaba, pero aún así no llovió mucho así que bien, desconectada del mundo (menos de videosgratis.tv), paseitos a pie por las llanuras del Languedoc, paseitos a caballo, sexo, sexo y más sexo.
La casita-granja tenía una finca muy amplia y te permitían curiosearlo todo, sin nadie vigilandote ni guiandote. Nos fuimos mi novio y yo por la zona de cuadras viendo los animalitos, el Bala explicandome algunas cosas sobre ellos, sobre los aperos de labranza antiguos, yo curioseando y... llegamos al pajar.
Allí no había mucho que curiosear, solo alpacas de paja y montones y montones de heno. No había nadie y comenzamos a tontear con tener sexo en el pajar, y lo tuvimos, me lo hice más feliz que una granjerita con el granjero, solo noté picotacitos en el trasero, nada anormal, es heno, pensé yo.
Reconozco que mi piel no es la más fuerte del mundo, pero a la noche tenía el pompis y la espalda que parecía que me habían picado un montón de mosquitos ¿Piel muy sensible? ¿Alguna alergia? pues ni idea, pero si me quedó clara una cosa ¡no vuelven a follarme sobre hierbajos!
ME ENCANTA LOS SITIOS DE SEXO MAS QUE NADA.MUY BUENO
Gracias Hernan ;)
me parece bueno el lugar para tener sexo es pura adrenalina y se siente bien
Se siente una de maravilla, menos cuando lo tienes en un pajar ;)
Un beso, Salvador.
Bueno, yo me hubiese sentido mejor en cama ;)