Hace ya bastantes años un hombre se presenta en un hospital con la funda metálica de un puro dentro del ano diciendo que no se la podía sacar, a los médicos les dio la risa, se la sacaron y bueno, no pasó nada del otro mundo, solo que el señor hizo un poquito el ridículo con la excusa: se había quedado dormido tras fumarse un habano y la funda... se le había colado dentro.
Si alguno lo haceis, o pensais en meteros algún objeto extraño por el ano o incluso por la vagina, teneis que tener en cuenta un pequeño detalle: se os puede arruinar el placer por culpa de una particularidad relativa a la física muy simple: el vacio o succión. El recto se vacía de aire al introducir el objeto, al querer sacarlo, el recto necesita coger aire pero se lo impide el objeto, por lo tanto este último no sale. Resultado: terminamos en la sala de urgencias hospitalarias.
A veces sucede otra cosa igual de mala y que puede tener aún peores consecuencias, el objeto se cuela dentro del ano o de la vagina y por la razón que sea no lo podemos sacar. Resultado: terminamos también en la sala de urgencias de un hospital, con el personal médico riendose por lo bajini.
Lo mejor: usar productos adecuados. Los diversos vibradores que se venden en los buenos sexshops ya están preparados para que esto no pase, pueden poseer acanaladuras, rebajes, o su forma irregular impiden que nuestros orificios se queden sin aire (vacio) y que el efecto de succión sobre el objeto nos impida sacarlo.
Ya sabeis, sexo seguro no es solo ponerse un condón. Mucho cuidado con botellas, botes de sprays,botes de perfume, etc. etc. etc.