Yo, como casi todo el mundo, tengo mi lado oscuro en el sexo (si, tu también lo tienes aunque lo niegues). Hace un par de años o tres descubrí el BDSM y poco a poco me fui iniciando en el asunto, a veces con clientes, a veces con alguna amiga en la intimidad y tuve la suerte de que a mi novio también le gusta. Nada de dolores extremos ni brutalidades, nada de sangre ni escatología. No, lo mio es más la parafernalia, el sentir la caricia del cuero de una fusta sobre mi piel, el roce de las colas de un látigo que acarician con no mucha fuerza mi torso desnudo, las ataduras con cintas de satén. Me atrae la justa dosis de dolor (pequeña) que potencia mi placer.
Me encanta también la parafernalia gótica, aunque sea incapaz de salir vestida por la calle de ciertas maneras si me gusta ver a gente vestida así, no son pocas las veces que fui a algún lugar de ese ambiente (vestida ad hoc pero sin exagerar) y pasarme el tiempo en él con la entrepierna húmeda. Resulta curioso, los chicos góticos no me resultan para nada atractivos (aunque de pequeñita me masturbaba pensando que Drácula me poseía con uno de sus orgasmáticos mordiscos). No se, es que a las chicas las veo como delicadas, tiernas en un sufrimiento oculto que llevan en su corazón, deseosas de recibir cariño. Ya se que es todo pura fantasía, que una chica gótica puede ser de mil maneras y entre ellas ser una loca de cuidado pero... La fantasía es libre ¿o no?
Bonito video, por cierto, muy buena versión del clásico de Metallica.
Me alegro de que te gustase.
en eso tienes mucha razon Miriam, las chcas gótcas son de distntas maneras pero todo surgó de una cierta forma que fue expandiendose en otras. A mi me atrae demasiado ser una chica gótica como fantasía, digo pienso como una, mas me encanta cumplir esa fantasía con mi pareja.
He leído la mayoría de lo que escribes y me encanta la manera en la que te expresas.