Me voy con mi Bala perdida a hacer unos recados, el solo conduce moto (tiene carnet de coche pero también unos principios un poco raros), el caso es que necesitamos el coche para traer unas cosas. No creo ser peor conductora ni mejor que nadie pero, supongo que por cosas de esas del machismo a veces me veo abroncada por energumenos, que en ocasiones, más adelante les veo hacer una maniobra más peligrosa que la que pude hacer yo y tan felices que siguen. Maravilloso.
Llegamos a una calle donde tengo que parar, voy despacito con el dificilísimo empeño de encontrar una plaza de aparcamiento, calle de dos carriles, no va nadie por el izquierdo, detrás de mi el energúmeno que como voy despacio no para de pitarme sin que yo entienda por que diablos no me adelanta. De pronto veo una plaza, paro y el de atrás pita ya como un loco, me bajo algo cabreada y le digo que demonios le ocurre, que estoy buscando sitio para aparcar, comienza a vocearme que la plaza es suya, así, por la cara. Mi coche está atascando la plaza así que no puede entrar, si yo le doy para adelante casi seguro que él hará lo mismo atascándomela a mi. El Bala me dice por la ventanilla que me meta dentro y haga la maniobra y yo suelo serle muy obediente, sobre todo si sonríe malevolamente. Hago lo que me dice y él energumeno amenazador me ocupa el sitio a lo bestia y poniendo cara de "aquí están mis cojones". Se baja el Bala (es tipo armario macizo para el que no lo sepa). Al energúmeno, bastante canijo, le cambia la cara, ahora es de "la he cagao". Pide perdón así: "oh, ah... ehh... perdona eh, creí que iba sola". El Bala solo señaló con un dedo para que diese marcha atrás el pelo pincho, cosa que hizo marchándose con el rabo entre las piernas. Menos mal que los "valientes" como el energúmeno no suelen ser abundantes. Nunca vi a una mujer con esta conducta, lo cierto es que tampoco me cuadró verla dando voces ni haciendo tonterías, eso suele ser cosa de hombres.
Sería excitante follar con chicas lisbi, me encantaria.
Yo lo hago... a veces.
Gracias por comentar, un beso.