Os acordais, el otro día Duque os contaba que Jorge estaba en Vigo con su amigo Thierry, que habían montado un taller mecánico y que habían aparecido por allí un par de inspectoras de riesgos laborales, que para colmo no encontraban ni una a derechas.
Que si extintores, que si salida de emergencia, que si tal que si cual y nada estaba correcto. Total que los dos amigos tuvieron que satisfacer las ansias sexuales de las dos zorras Sras. Inspectoras pero se ve que... eran un tanto insacialbles.
Así que Jorge, entre huir de las inspectoras y de la hacienda pública que lo persigue para pagar multas a mazo se escapó a Ordesa, hermoso parque nacional español, abrupto como él solo y donde será difícil que lo encuentren, Thierry parece que también anda con él.
Eso si, que no caiga por allí una chica, Jorge se asalvajó completamente y ahora es como un lobo hambriendo... de coños (os aconsejo a las alpinistas y aficionadas a la montaña no ir por allí en estas fechas).
Imagen que tomó un científico cagón asustado cuando, presuntamente, Jorge se llevaba a su colaboradora.