Yo a veces voy a la oficina, en la empresa de mi novio, y allí tenemos un despacho Lia y yo para nosotras solitas desde cuyos ordenadores hacemos varias cosas, y todo bien, a veces incluso tenemos nuestros ratos más o menos libres y... nos da por hacernos alguna carantoña, pero en la oficina poco más.
Y es que aunque es una oficina cerrada, pues oye, nos traen facturas, nos vienen a consultar cosas, o viene alguien a vernos, vamos que ni se nos pasa por la cabeza ponernos a follar allí, tendría su puntillo pero casi seguro que sería imposible, y es que en estos casos sucede la teoría de mi novio del pitillo y el taxi: tu estás a las cuatro de la madrugada, en una calle perdida, sin móvil, esperando a ver si pasa un taxi y no pasa ni a la de trés, enciendes un pitillo mientras lo esperas y ¡zas! ¡ahí aparece un taxi!
Pues con el sexo en la oficina, en el despacho me refiero, tres cuartos de lo mismo, seguro que cuando una de las dos estuviesemos en bragas aparecería alguien con algún asunto importántísimo e ineludible, y claro, también quedaría raro ponerle cerradura o pasador a la puerta ¡Y nosotras aún tenemos suerte! que aprovechó mi novio una habitación totalmente cerrada que había en la nave para nuestro despacho, pero a casi todas las empresas que voy las oficinas, despachos y demás son acristalados, o sea... que ni un besito se pueden dar quienes en ellas trabajan salvo... en la de estas dos chicas del video, que es la oficina más tranquila del mundo ¿Alguna vez tuvisteis sexo en el despacho de vuestro trabajo? ¿os pillaron? ¿qué pasó después?