Estamos con el perro en el parque, aparece una perra, cualquiera (o un perro, da igual) y allá van los dos, se juntan, se huelen el culo un buen rato dando vueltas y hala, cada uno a su aire. Mi novio comenta invariablemente y cada vez que ve la escena que los perros son más guarros que los cerdos.
La cosa cambia si la perra que aparece está en celo, entonces tengo que agarrar y amarrar con la correa a mi perro muy rápido, y si está mi novio hasta él se hace cargo del asunto, porque el animal tira que se lo llevan los diablos, pero ahí casi ni huele el culo, ni el coño de la perra ni nada, si lo dejas enseguida la pone entre sus patas y me imagino que en segundos la perra estaría penetrada, sin miramientos. En este caso mi novio dice "qué instinto tienen estos cabrones".
Pero vamos, que en este caso me da que mi novio y casi todos, vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, porque... la verdad, no se si es algo atávico y que llevamos en los genes pero nosotros hacemos tres cuartos de lo mismo, aunque claro... ¿no hay traseros y entrepiernas que provocan meter allí la nariz, la lengua y lo que haga falta?
me gusto mucho el video espero ver mas de estos