
Un clásico entre los clásicos. Uno de los actores con más películas y escenas del porno. Un hombre al que la naturaleza le ha obsequiado con una polla que vale su peso y su longitud en chocolate, en muchos kilates de chocolate sin calorias. Posiblemente el sexo interracial y los pollones ya no tengan tanto tirón como hace unos años pero Mandingo sigue funcionando a las mil maravillas y a día de hoy son pocos los que no envidian su carrera como actor porno.
Y disfrutando, o no, del enorme pollón de Mandingo, la tuneada Mason Moore, una pornstar que cada vez se parece menos a la Mason Moore que conocí allá por el 2008. Siempre la veo diferente, bien se ha tatuado algo nuevo, bien se ha puesto implantes o bien, como en esta ocasión, lleva un corte de pelo extraño. Eso si desde el comienzo le gustaba el sexo interracial y a día de hoy sigue con esta aficción.