La primera regla en la publicidad, y la más importante, aduce al deseo. Un anuncio en el que se ve una botella y una voz dice Bebe ron Añejo que está buenísimo es una soberana mierda. Otro en el que un tipo entra a un bar, chaqueta visiblemente mojada por la lluvia, acodado sobre la barra mira al barman, Me apetece disfrutar del calor reconfortante de un ron Añejo, y guiña un ojo a una preciosa chica sonriente mientras el camarero sirve la copa... es el acabóse.
El súmum de todo esto se da en la publicidad de los coches más caros. Enciende un cigarro si fumas, sírvete una copa si bebes, busca un sitio cómodo, relájate y dale al play, sin más pretensiones que pasar un rato agradable...
¿Dan o no dan ganas de comprarse un Audi TT aunque tengas que hipotecarte? En la tele nunca se verá un anuncio así (el vídeo está sacado de un cásting guarro y glamuroso) sinó uno mucho más enrevesado que nos parece que ni Dios entiende pero que realmente nos llega a todos a lo más hondo, esto es, a tu polla. De no ser así, no se habrían gastado un fortunón en producirlo y emitirlo.
A lo largo de tu vida oirás cientos de veces la expresión Con un cochazo como el de ese pringao también me iba a pinzar yo tías jamonas todos los días. Por algo será. Sabiduría popular, le llaman :-)
siempre me han gustado los videos al aire libre y esta provocadora chica no es la exepcion
Macho, no necesito un auto asi para comerme una mina como la que se ve...he tenido minas hermosas y solo las gane con mi forma de ser y la parla... papa...soy Argentino y ganador...dos cosas que hacen que cualquier mina compre.
los videos son el despelote,sonbuenasos,ojala y siempre pongan los videos gratis,por asi se van ha ir paraarriba,la chica del video,la del auto es un hembron,ojala y ´pueda ver otro video de ella.
gravias triunfadores
gabo
Lástima que copn mi auto deportivo, nunca haya encontrado una chica com esta haciendo auto/stop. ¡Lástima, pero nunca hay que perder la esperanza!
@Dic: Perdóname que te corrija, pero me temo que has confundido ganador con fantasma. No hay por qué darlas.